Se veía venir. Julio Martínez Martínez, Julito, empresario y presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero, ha decidido que lo va a contar todo. Vaya, que visto lo ocurrido en el 'caso mascarillas' –el de la condena del exministro José Luis Ábalos y el asesor Koldo– ha decidido marcarse lo que la prensa bautizó hace ya meses como un 'Aldama', es decir, colaborar, como ha hecho Víctor de Aldama, para reducir una hipotética pena que podría ser incluso de cárcel.Desde que estalló el 'caso Plus Ultra' –la investigación de la concesión de 53 millones de euros a la aerolínea y la aparición, sin justificantes, de joyas por valor de 1,2 millones de euros en la caja fuerte del despacho de Zapatero– mucho se ha venido hablando sobre lo que haría Julio Martínez, si sería leal al expresidente y no hablaría o si, por el contrario, llegaba a la conclusión de que le conviene colaborar con la justicia, tal y como parece que es lo que ha decidido.Mañana martes está previsto que Julio Martínez preste declaración como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, pero antes le ha enviado un escrito en el que confiesa que conoció de la existencia de Plus Ultra en mayo de 2020 y que Zapatero le adelantó entonces que en breve recibiría una llamada de los directivos de la compañía. En el mismo texto, el empresario dice que ya en aquel momento se pactó una comisión del 1 por ciento por la obtención de la ayuda pública. Todo esto ocurrió unos diez meses antes de que, efectivamente, el 9 de marzo de 2021 se aprobara la concesión de la ayuda pública a favor de la aerolínea. Martínez también aportó detalles sobre el funcionamiento de Análisis Relevante, la empresa a través de la que se hacían los pagos. Pese a no formar parte de su accionariado, la dirigía el propio Zapatero, que era el encargado también de buscar clientes.El cambio de abogado que decidió Martínez hace unas semanas hacía prever este giro en su defensa, ya que la abogada elegida es experta en llegar a acuerdos. Todas estas revelaciones comprometen sobremanera la posición de Zapatero y la línea de defensa que viene manteniendo, centrada en el cuestionamiento del propio proceso.Sánchez, en Argelia: gas y SaharaPor ahora no ha hablado de este tema Pedro Sánchez, que estuvo por la mañana en Argelia, país con el que las relaciones se vieron deterioradas después de que España diera un bandazo en su política sobre el Sahara y se posicionara a favor de la integración en Marruecos manteniendo una amplia autonomía política. De hecho, en 2022, Argelia suspendió de manera unilateral el Tratado de Amistad con España, si bien durante este tiempo transcurrido la situación se ha ido reconduciendo. En la agenda política del presidente Sánchez con este país magrebí hay otra cuestión de peso, como es el suministro de gas natural. Desde el propio Gobierno se ha informado de que el presidente Sánchez habría llegado a un acuerdo con Argelia para aumentar las importaciones de gas natural, algo muy importante si se tiene en cuenta que se ha recrudecido el conflicto en Oriente Medio y que la Unión Europea dejará en los próximos meses de importar petróleo y gas natural ruso, poniendo fin al período transitorio en la aplicaciones de sanciones al respecto tras la invasión rusa de Ucrania y el inicio de la guerra.