Luiz Inacio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro no parecían alcanzar los votos necesarios para evitar el segundo turno electoral del 25 de octubre. Si bien el ultraderechista llevaba una ventaja con un mínimo de las urnas escrutadas en el sur del país que lo colocaba cerca del 50% de los votos, se da por casi hecho, salvo un vuelco no contemplado en las encuestas, que Brasil deberá esperar tres semanas para conocer el nombre del próximo presidente. "Las elecciones más impredecibles desde la democratización", en 1985, según el diario carioca O Globo, son, también, las que podrían definir el rumbo y la inserción del gigante sudamericano en los próximos años. Seguir leyendo....