Steve Jobs murió el 5 de octubre de 2011. Quince años después, el iPhone sigue siendo el corazón de Apple, pero la compañía ya ha cambiado de tamaño, de liderazgo y de prioridades. Tim Cook dejó este año el puesto de CEO en manos de John Ternus, justo cuando la inteligencia artificial está obligando a Apple a demostrar si todavía conserva una de las ideas que definieron la era Jobs: hacer que una tecnología compleja parezca sencilla.