El pensamiento crítico y el pensamiento ajedrecístico comparten operaciones como analizar, comparar alternativas, anticipar consecuencias y revisar errores, pero no son capacidades equivalentes. El texto examina sus coincidencias y diferencias desde la psicología cognitiva, subrayando que la pericia adquirida sobre el tablero no se transfiere automáticamente a otros ámbitos. El potencial educativo del ajedrez aparece cuando existe una mediación pedagógica capaz de conectar explícitamente ambos modos de razonamiento. | Imagen (IA): Uvencio Blanco