El presidente de Junts asegura que nueve años de "represión y exilio" han tenido consecuencias "personales, familiares, sociales y políticas" y remarca que la amnistía no soluciona el conflicto entre España y CatalunyaEl Constitucional aplica la amnistía a la malversación del procés y permite el regreso de Puigdemont El presidente de Junts, Carles Puigdemont, ha señalado este martes que la “decisión del Tribunal Constitucional derrota la estrategia de los poderes públicos españoles” y ha insistido en que se “ha acabado el margen para manipular y retorcer una ley vigente desde hace dos años y cuatro meses”. Ahora bien, Puigdemont ha asegurado que “en términos de relación Catalunya-España, hoy no se soluciona nada” y ha abogado por el “carácter irrenunciable del derecho de autodeterminación y a las acciones unilaterales de carácter democrático y pacífico que correspondan cuando se hayan agotado todas las vías e intentos de solución negociada”. “Pretender que vivimos en normalidad, reencuentro y concordia es mentir, es insultar el sufrimiento de tantas personas que, de cerca o de lejos, sufren las consecuencias de la represión en sus vidas”, ha asegurado el presidente de Junts. El mensaje es un claro señalamiento al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que argumentó durante la mañana que la aplicación de la amnistía “ayuda a la sociedad catalana a mirar hacia adelante, aprender de los errores y avanzar. No lo hicimos pensando en un partido político ni en un político independentista. Lo hicimos pensando en la convivencia entre catalanes”. Sánchez recordó que defendieron “los indultos y la ley de amnistía. Y ahora Tanto el Constitucional como el Tribunal de Justicia de la UE han avalado de la A a la Z esa ley de amnistía”, que va a acabar con “un sentimiento transversal de indignación” que había en Catalunya por las condenas a los líderes independentistas que organizaron el referéndum del 1 de octubre. Puigdemont ha apuntado que la sentencia del Constitucional “obliga a poner fin a la etapa de represión política que venimos sufriendo desde hace más de nueve años por haber votado por la independencia” de Catalunya. El expresidente de la Generalitat ha realizado esta declaración institucional en Waterloo (Bélgica) tras conocer la sentencia del Tribunal Constitucional que ha abierto la puerta para que pueda volver a España, cuando se van a cumplir nueve años de su huida para evitar la acción de la justicia tras la declaración unilateral de independencia cuando era president de la Generalitat de Catalunya en 2017. Arropado por los exconsellers de su Gobierno, Toni Comín y Lluís Puig, Puigdemont ha hecho estas declaraciones en la conocida como Casa de la República, en la localidad belga de Waterloo, donde ha vivido en los últimos nueve años desde que dejó España para evitar la acción de la justicia española. Este 27 de octubre se cumple el noveno aniversario de la declaración unilateral de independencia que se aprobó por votación secreta en el Parlamento de Catalunya. “Consecuencias personales, familiares, sociales y políticas” El presidente de Junts ha señalado que pese al “fracaso de la estrategia para extraditarnos y para hacernos comparecer ante los jueces españoles, a pesar de que hoy es clara la derrota de los poderes públicos españoles, nueve años de represión han tenido consecuencias en todos los planos, tanto personal y familiar como social y político”. “Hemos tenido que afrontar todas las campañas electorales en una clara desigualdad de condiciones o en condiciones de grave anormalidad que ha acabado teniendo consecuencias en los resultados electorales”, ha subrayado el presidente de Junts. A pesar de estas consecuencias, Puigdemont ha querido también enviar un mensaje de agradecimiento porque hoy era “un dia muy especial para nuestras familias, para nuestros amigos, y para toda la gente que de manera incansable nos ha acompañado y nos acompaña desde el primer día. Si sobre las 12 del mediodía se sabía que la mayoría progresista del Tribunal Constitucional había aprobado una sentencia que amnistía el delito de malversación atribuido a la exconsellera catalana Dolors Bassa y que abría la puerta al regreso próximo de Carles Puigdemont a España, solo media hora después el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, levantaba la orden de detención que pesaba sobre Puigdemont. El magistrado instructor no ha esperado ni a que el Constitucional notifique su sentencia y ha aplicado el criterio del tribunal de garantías, lo que facilita que el expresident catalán pueda volver a España en cualquier momento. La medida de Llarena también afecta a Toni Común y Lluís Puig, cuyas órdenes nacionales de búsqueda y captura quedan levantadas.