Luiz Inacio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro compartieron curiosamente una misma manera de encarar el primer turno de las elecciones brasileñas: ambos intentaron crear la zozobra ante la posible victoria del rival. Lula advirtió sobre los peligros que se cernían sobre la democracia. Su rival auguró el empeoramiento de la situación económica y, en especial, la cuentas fiscales. La victoria este domingo fue del ultraderechista, por menos de dos puntos. En principio parecer ser que el candidato del Partido Liberal (PL) es menos detestado o temido por sus actos que el actual presidente por un electorado que, salvo el núcleo duro del bolsonarismo, optó por algo que ya es común en otros países de la región: el "mal menor". El senador corre con ventaja de cara al 25 de octubre. Aunque Lula sea el hacedor de un milagro político y gane, algo que en principio no parecen considerar los analistas, tendrá un Congreso más adverso que el presente.Seguir leyendo....