El adelanto electoral planteado por Pedro Sánchez este lunes 5 de octubre es, sin duda alguna, la noticia que ha paralizado el país. Y no estaba el listón bajo precisamente, ya que venimos de unas semanas en las que primero la invasión de Ceuta y después las concentraciones por la vivienda ya habían conseguido caldear el ánimo político. Son precisamente estas dos cuestiones, junto a otras quizás algo menores, lo que habían llevado a muchos sectores de la oposición de Sánchez a pedir, e incluso exigir, un adelanto electoral. Finalmente, los españoles tendrán que pasar por las urnas el próximo 29 de noviembre, unos meses antes de lo que estaba previsto. Sin embargo, la derogación de los decretos de vivienda tras la negativa de Junts hacía ya casi imposible la viabilidad de un Gobierno que, precisamente, se ha caracterizado por ser el menos viable de la historia de la democracia. Ahora, la campaña electoral ya está en marcha para decidir el rumbo que tomará España dentro de casi dos meses. Y habrá que ver cómo los dos principales candidatos a la presidencia plantean esa batalla. Una perspectiva que ya han empezado a analizar expertos como Carlos Alsina. «Si Sánchez plantea las elecciones como un plebiscito, Feijóo también. El plebiscito es sobre Sánchez, visto por Sánchez y visto por Feijóo», explica el conductor del programa 'Más de uno' de Onda cero. Y prosiguió asegurando que estas serán unas elecciones con un voto visceral. «El plebiscito es entre el bien y el mal y ya luego cada uno sitúa el bien». Un planteamiento que también fue realizado por Alberto Núñez Feijóo, quien empezó a plantear la batalla entre el bien y la corrupción con un claro ánimo de confrontación. Por su parte, Alsina celebró que, a pesar de todo lo que se ha dicho en las últimas semana, se hayan convocado elecciones de una manera normal. »Si me preguntas, yo creo que hay que celebrar que vamos con absoluta normalidad democrática a unas nuevas elecciones generales en las que se va a respetar la limpieza del proceso electoral». «En las que no va a haber dudas sobre la voluntad de los españoles sea esta la que sea, y que por tanto quedan refutadas esas profecías que yo he leído en los últimos meses según las cuales Sánchez se iba a atornillar al poder por encima incluso de las normas democráticas y que iba a estirar la legislatura más allá incluso del verano que viene». «O que iba a llevar una tensión máxima a la sociedad convocando un referéndum entre monarquía y república o convocando un referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña o convocando un referéndum sobre la reforma constitucional». Aunque nada de eso ha pasado, lo cierto es que bien podrían ser armas de Sánchez de cara a su campaña electoral. No obstante, Alsina recalca que nada de eso haya sucedido aún. «Todo eso al final se ve que ha quedado en profecías que nunca llegaron a cumplirse». Y por eso, celebra que España va a volver a decidir su futuro como dicta la Constitución. «Normalidad absoluta camino de unas elecciones generales».