Después de una primera jornada amarga, España irrumpió con fuerza en el Mundial de judo de Bakú apuntándose sus tres primeras medallas. Ariane Toro, plata y Ayumi Leiva, bronce, hicieron doblete en la categoría femenina de -52 kilos, mientras que David García Torné sumó un nuevo subcampeonato en la categoría masculina de -66 kilos. Fue Ayumi Leiva la primera en asegurar el metal. La judoca de origen cubano y residente en Valencia llegaba a Baku en uno de los mejores momentos de su carrera, como número 3 mundial después de ganar el Hungary Grand Slam y sumar sendos bronces en los Grand Prix de Upper Austria y Quingdao. En el Mundial comenzó con victorias por ippon ante la Nungshithoi Leishagthem y la camerunense Marie Cline Baba Matia, antes de garantizarse el pase al bloque final tras imponerse de igual manera a la húngara Roza Gyertyas en los cuartos de final. En semifinales, sin embargo, no pudo hacer nada ante la japonesa Uta Abe, que la ganó por ippon a falta de 3:22 cuando ya se encontraba por delante en el marcador. En la repesca, volvió la Ayumi más combativa para vencer a la mongola Uranzaya Bayanmunkh y asegurar así el bronce. Por otro lado del cuadro, la pamplonesa Ariane Toro, quinta del ranking, comenzó con una contundente victoria sobre la búlgara Gabriela Dimitrova, pasó apuros en octavos de final frente a la úzbeka Sugdiyona Rafkatova y recuperó sensaciones metiéndose en semifinales con una victoria sobre la mongola Bayanmunkh. El pase a la final lo decidió con un ippon sobre la italiana Odette Giuffrida, campeona del mundo en 2024 y doble medallista olímpica, garantizándose así el mejor resultado de su carrera para alguien que este año ya fue bronce europeo. En la final, llevó a Abe hasta el 'golden score', pero acabó cediendo por una tarjeta roja. La histórica jornada del judo español la completó David García Torné. Número ocho del mundol, con dos podios en Lausana y Upper Austria, el tarraconense partía entre los favoritos en Baku, aunque estuvo a punto de quedarse en la cuneta a las primeras de cambio. Apenas había transcurrido un minuto de su primer combate ante el emiratí Narmandakh Bayanmunkh cuando el español recibió un potente uchi-mata que estuvo muy cerca de ser valorado como ippon. Finalmente fue waza-ari y David, una vez sobrepuesto del susto, reaccionó con un ippon que le permitió continuar en el campeonato. Luego, encadenaría tres tres victorias consecutivas por yuko ante el chino Ziyang Xue, el mongol Baskhuu Yondonperenlei y el rumano Denis Vieru que lo colocaron en la final, todos ellos resueltos en el tiempo extra o al límite de los cuatro minutos. En la final, sin embargo, apenas tuvo opciones ante el japonés Hifumi Abe, hermano de Uta. El nipón, doble campeón olímpico y una de las grandes referencias internacionales de la categoría, infringió un ippon a David poco después del primer minuto de la pelea. En esa misma categoría, Adrián Nieto perdió en la primera ronda tras ceder ante el turcomano Serdar Rahimov. Las tres medallas compensan el agrío estreno en el Mundial, con las inesperadas derrotas a las primeras de cambio de Laura Martínez y Eva Pérez Soler en la categoría de -48 kilos. Luis Barroso (-60 kilos) tampoco pudo pasar de la segunda ronda. Para la tercera jornada del Mundial, prevista para este martes, la representación española correrá a cargo de Anton Shuhalieiev (-73 kilos), además de Marta García y Adriana Rodríguez (-57 kilos).