¿Crees que tu móvil podría haber sido hackeado? La idea de esta guía es darte las herramientas que necesitas para saber si de verdad alguien ha conseguido entrar en tu dispositivo.Esto sí, te prometo que vamos a separar los mitos virales de las señales de alerta reales. También comprobaremos los códigos del marcador que verdad funcionan y veremos cómo recuperar el control si alguien ha metido las narices donde no debía. ¡Vamos allá!Señales claras de que algo extraño ocurre en tu teléfonoCuando un software malicioso se cuela en un teléfono, necesita recursos para funcionar. No puede enviar datos por arte de magia ni espiar el micrófono sin gastar energía. Por muy bien camuflado que esté el programa espía, siempre deja un rastro en el rendimiento del terminal. Un rastro que, por cierto, suele ser bastante palpable.Si prestas atención al comportamiento diario del aparato, es fácil detectar si el sistema está trabajando más de la cuenta sin tu permiso.Consumo de batería disparado y sobrecalentamiento sin motivoLas baterías se degradan con el paso del tiempo. Es ley de vida y, aunque cuides la batería, al final no hay mucha que puedas hacer. Sin embargo, si notas que la autonomía se desploma de un día para otro sin haber cambiado tus hábitos de uso, podrías empezar a preocuparte. Un móvil que pasa del cien por cien a apagarse en cuatro horas sin tocarlo está ejecutando procesos pesados en segundo plano. Que la batería se esfume de un día para otro no es normalY fíjate en la cuestión que comento sobre cambiar tus hábitos de uso. Porque si esto sucede después de haber instalado alguna aplicación, es posible que simplemente se deba a eso. No necesariamente tienen por qué haber hackeado tu móvil, sino que lo más plausible es que la app esté mal optimizada o funcionando en segundo plano por algún motivo.Lo mismo sucede con la temperatura. Si coges el teléfono del bolsillo o de la mesa y notas que la parte trasera arde como si estuvieras jugando, algo no encaja. El procesador está trabajando a máxima potencia porque algún servicio intrusivo le impide entrar en reposo profundo. La degradación física es progresiva. De nuevo, el consumo salvaje e injustificado suele ser síntoma de software no deseado, aunque insistimos en que solo es un síntoma.Picos repentinos en el gasto de datos móvilesLos programas espía no recopilan tus contraseñas o tus fotografías para guardarlas en una carpeta local. Su propósito final es enviar ese botín a un servidor externo controlado por el atacante. Y para transferir archivos necesitan conectarse a la red.Revisar las estadísticas de red en los ajustes del sistema suele ser muy revelador. Si observas que tu tarifa de datos se agota a mitad de mes sin haber visto más vídeos de la cuenta, entra en el desglose de consumo por aplicación.Si descubres que una utilidad insignificante de calculadora, una linterna o un servicio desconocido ha transferido gigabytes de información en segundo plano, tienes un problema serio.Aplicaciones que se abren solas y comportamientos erráticos de la pantalla Que las apps de tu móvil se abran solas no es ni medio normalUn síntoma clásico de intrusión aparece cuando el terminal empieza a actuar por su cuenta. Nos referimos a pantallas que se encienden sin notificaciones entrantes, aplicaciones que se abren de golpe mientras estás en el escritorio o teclados que parecen sin más.A menudo esto se debe a aplicaciones con permisos de accesibilidad secuestrados o herramientas de control remoto instaladas sin tu consentimiento. También es habitual que el móvil se reinicie de repente sin avisar o que el navegador te bombardee con ventanas emergentes publicitarias incluso cuando estás usando otra aplicación. Cuando la interfaz se vuelve errática sin haber recibido un golpe físico previo, el software está bajo sospecha.Mensajes SMS o llamadas salientes que tú nunca has realizadoEsta es una de las señales más peligrosas porque afecta directamente a tu bolsillo. Muchos troyanos bancarios y programas de suscripción fraudulenta utilizan el envío de mensajes SMS para propagarse a otros contactos de tu agenda o para darse de alta en servicios de tarificación especial.Si tus contactos te avisan de que han recibido un enlace sospechoso desde tu número o si en la factura mensual de tu operadora aparecen cargos por servicios que no usas, hay motivos para preocuparse. Alguien está utilizando tu tarjeta SIM como puente para sus propias campañas fraudulentas.Códigos del marcador para comprobar si desvían tus llamadas y datosVale, aquí es donde hay que poner los pies en el suelo. En las redes sociales circulan decenas de vídeos asegurando que existen códigos secretos para saber en tres segundos si la policía o un atacante tienen pinchado tu teléfono.Te lo digo clarito: gran parte de ese contenido es puro humo para ganar visitas. Vaya, el típico clickbait de toda la vida. Esos comandos existen, sí, pero pertenecen a los protocolos MMI y USSD que gestionan las operadoras desde hace décadas, igual que los comandos que utilizamos habitualmente para saber cómo llamar con número oculto desde cualquier smartphone.No sirven para cazar un troyano, pero sí resultan muy útiles para verificar si alguien ha configurado un desvío en tu línea para quedarse con tus llamadas o con tus códigos de verificación bancaria.El código *#21# para detectar desvíos incondicionales Estos códigos sirven para detectar desvíos de tu línea, pero no detectan ninguna infecciónAl marcar *#21# en la aplicación de llamadas y pulsar el botón de marcar, el sistema consulta directamente a tu operadora el estado de las transferencias automáticas. Este comando analiza si todas tus llamadas entrantes, mensajes o transmisiones de datos se están reenviando de forma incondicional a otro destinatario.En una línea limpia, la pantalla devolverá un aviso indicando que no hay desvíos activos para voz, datos ni mensajes. Si en alguno de los apartados aparece un número de teléfono que no reconoces, significa que cualquier persona que intente llamarte está siendo dirigida a ese número sin que tu teléfono llegue a sonar.El código *# 62# para desvíos con el móvil apagado o sin coberturaEl siguiente paso consiste en marcar *#62#. A diferencia del comando anterior, este código comprueba hacia dónde van tus comunicaciones cuando tu móvil está apagado, fuera de cobertura o con el modo avión activado.Aquí es muy probable que veas un número de teléfono asignado, pero que no cunda el pánico. En la inmensa mayoría de los casos, ese número corresponde al buzón de voz o al servicio de avisos de llamadas perdidas de tu propia compañía telefónica. Para asegurarte, basta con buscar esa numeración en Internet junto al nombre de tu operadora; si coincide con sus servidores oficiales, todo está en orden.Cómo anular cualquier desvío de raíz con ##002# almohadillaSi tras hacer las comprobaciones anteriores descubres un número extraño o simplemente quieres quedarte completamente tranquilo, el código ##002# es la solución más rápida. Este comando universal ordena a la red telefónica eliminar cualquier regla de desvío configurada en tu línea.Al marcarlo, se desactivan tanto los desvíos incondicionales como los condicionales en un solo paso. Es una maniobra fantástica si sospechas que alguien con acceso físico a tu terminal pudo teclear una redirección en un descuido.El código *#06# para verificar tu IMEIAl marcar *#06# no analizas desvíos, sino que obtienes en pantalla el número IMEI de tu dispositivo, que es como la matrícula de tu teléfono móvil. Este identificador es una pieza básica para la seguridad. ¿Por qué?Conocer y guardar este identificador en un lugar seguro fuera del teléfono resulta imprescindible si sospechas de una intrusión tras haber perdido el terminal de vista. De hecho, en nuestra guía sobre cómo localizar un móvil robado o perdido ya te explicamos por qué este código es la herramienta definitiva para bloquear el terminal por completo ante las operadoras si cae en manos ajenas.Qué pasos debes seguir de inmediato para desinfectar tu dispositivoSi las anomalías de consumo son evidentes o has localizado comportamientos que confirman una intrusión, no pierdas el tiempo intentando averiguar qué fallo puntual ha ocurrido. Toca actuar rápido y de forma contundente para cortar cualquier fuga de información personal.Revisar la lista de aplicaciones instaladasEl primer paso consiste en entrar en los ajustes de aplicaciones del sistema y revisar la lista completa, incluyendo las aplicaciones de sistema. Los programas espía suelen camuflarse bajo nombres genéricos que imitan herramientas nativas, como servicios de batería, utilidades de calculadora o herramientas de mantenimiento. Con los ajustes de accesibilidad, una app puede controlar tu teléfonoFíjate especialmente en el apartado de Accesibilidad. Si una aplicación desconocida tiene permisos de accesibilidad concedidos, tiene el control absoluto para leer lo que escribes, pulsar botones por ti e interceptar conversaciones de mensajería. Retira esos permisos de inmediato y desinstala la aplicación sospechosa sin dilación.Cambiar las contraseñas críticasEn cuanto sospeches de una infección, debes asumir que tus credenciales principales pueden haber quedado expuestas. Desde otro ordenador o dispositivo limpio, cambia de inmediato la contraseña de tu cuenta principal de Google o Apple ID, tu correo electrónico y tus aplicaciones bancarias.Asegúrate también de revisar la sección de dispositivos vinculados en tus cuentas y forzar el cierre de sesión en cualquier equipo desconocido. Y, por supuesto, activa la autenticación en dos pasos mediante aplicaciones dedicadas o llaves físicas, evitando en la medida de lo posible los códigos por SMS si sospechas de desvíos en tu línea.El restablecimiento a los valores de fábrica como solución definitivaSi quieres tener una certeza absoluta de que el software malicioso ha desaparecido, la única forma garantizada es restablecer el teléfono a los valores de fábrica. A veces, la única solución es empezar de cero con tu dispositivoEste formateo borra por completo la memoria interna y devuelve el software a su estado original. Eso sí, antes de proceder haz una copia de seguridad manual únicamente de tus fotografías y documentos personales, evitando restaurar copias de seguridad automáticas completas que puedan volver a cargar la aplicación maliciosa en el sistema limpio.Buenas prácticas para que nadie vuelva a colarse en tu móvilPara terminar, te doy algunos consejos para que, en caso de que te hayas visto en la situación de que un software malicioso ha entrado en tu móvil, no se repita. Verás que la mayoría de las medidas son bien simples y generalmente se aplican de forma sencilla, a partir del sentido común.Precaución con las redes WiFi abiertas y las conexiones compartidasConectarse a la red Wi-Fi abierta de una cafetería o un aeropuerto sin protección es una de las vías más fáciles para que terceros intercepten tu tráfico no cifrado. En esos entornos públicos, utilizar una VPN fiable es la única forma de aislar tus datos de miradas indiscretas.En casa pasa lo mismo. Conviene mantener el router bajo control y saber exactamente qué dispositivos tienen acceso a la red de casa. Si tienes dudas sobre la seguridad de tus conexiones habituales, te recomiendo revisar nuestra guía sobre cómo ver la contraseña WiFi guardada en Android para auditar qué claves tienes almacenadas en tu terminal y limpiar las redes antiguas en las que ya no confías.Descargas exclusivas desde tiendas oficiales y sentido común con los enlaces Tira siempre de las tiendas oficiales para descargar appsLa inmensa mayoría de infecciones en teléfonos móviles entran con el consentimiento del propio usuario, engañado mediante ingeniería social. Evita a toda costa la descarga de archivos APK desde páginas web desconocidas para conseguir aplicaciones de pago de forma gratuita. Prototipo no es producto, y las descargas piratas suelen cobrar un peaje muy alto en seguridad.Desconfía también de los mensajes de texto que te piden pagar tasas de aduanas pendientes o resolver supuestas incidencias con tu banco pulsando en un enlace acortado. Ninguna entidad financiera legítima te pedirá credenciales a través de un SMS. Si no estás seguro de quién envió un mensaje, ignóralo y borra la conversación de inmediato. Es lo mejor.Como ves, la clave para mantener el móvil protegido no es vivir con miedo a cada notificación que salta en pantalla, sino entender cómo funciona la tecnología que llevamos en el bolsillo. La gran mayoría de fallos de rendimiento, calentamientos o cierres inesperados suelen deberse a una actualización defectuosa o a una batería degradada, no a un ciberataque.Aun así, mantener la guardia alta nunca está de más. Con una pizca de sentido común y buenas prácticas aplicadas en el día a día, es más que suficiente para mantenerte a salvo.