Ernest Urtasun llegó al Ministerio de Cultura dispuesto a librar una guerra cultural contra la derecha y, si su objetivo era dividir, en eso puede darse por satisfecho. El también portavoz de Sumar –durante estos tres años ha dedicado más energía a esta labor– quedará como el ministro que persiguió los toros, avaló los discursos descolonizadores e impulsó las cancelaciones. Urtasun concluye su etapa sin haber sido capaz de aprobar una sola ley, sin resolver problemas de fondo como los que sufren los museos y sin dar respuesta a una oleada de robos que acabó con la pérdida del tesoro de Villena . La decisión más controvertida fue la supresión del premio Nacional de Tauromaquia. El ministro no ha dudado... Ver Más