Charles Zamorano, Latam & GFG Head for Goals-Based Planning en J.P. Morgan. Foto: Daniela Montes/Valora Analitik La construcción de un portafolio de inversión debería comenzar mucho antes de elegir acciones, bonos, fondos o activos alternativos. Para Charles Zamorano, Latam & GFG Head for Goals-Based Planning en J.P. Morgan, el primer paso es definir con claridad para qué se quiere invertir, cuál es el horizonte de cada objetivo y qué nivel de liquidez requiere el patrimonio.Durante su charla en el LinkU Capital Summit 2026, en el Country Club Ejecutivos, Medellín, donde Valora Analitik es medio aliado, Zamorano explicó que uno de los principales errores de los inversionistas es intentar clasificar todo su patrimonio bajo un único perfil de riesgo, cuando en realidad existen diferentes necesidades y horizontes dentro de una misma familia.“Lo que ustedes son es una colección de mandatos, y cada de esos mandatos tiene su propio riesgo, horizonte y retorno”, señaló el ejecutivo.En ese sentido, planteó que el patrimonio debe analizarse como si fuera una compañía, identificando cuánto dinero necesita la familia para cubrir sus gastos y compromisos, qué recursos están destinados al legado y cuáles pueden utilizarse para crecimiento de largo plazo.Destacado: LinkU Capital Summit busca atraer potencial de inversión de al menos US$50 millones a Colombia: destaca el papel de MedellínLa lógica parte de separar las necesidades de corto plazo de aquellas que pueden asumir una mayor exposición al riesgo. Zamorano explicó que, para J.P. Morgan, el corto plazo comprende un horizonte de entre cero y tres años. En esos casos, cuando existen necesidades concretas de liquidez, la recomendación es evitar asumir riesgos que puedan comprometer el cumplimiento de esos objetivos.La razón está relacionada con la capacidad de recuperación de los mercados. Como ejemplo, recordó que durante la crisis financiera de 2008 el S&P 500 sufrió una caída cercana al 50 % y posteriormente necesitó más de tres años para recuperar esos niveles.Por eso, más que preguntarse si una persona es “conservadora” o “agresiva”, el proceso debería comenzar por identificar qué necesita hoy, qué necesitará en los próximos años y qué recursos puede destinar al crecimiento de largo plazo.Mercados privados: diversificación antes que concentraciónEl análisis también adquiere relevancia cuando se incorporan inversiones alternativas y mercados privados. Zamorano advirtió que una asignación a este segmento no debería hacerse simplemente por seguir una tendencia o por el atractivo de una inversión específica.Panel en el LinkU Capital Summit 2026. Foto: Daniela Montes/Valora Analitik Destacó que la falta de liquidez de estos activos obliga a realizar una planificación mucho más cuidadosa. En private equity, por ejemplo, los compromisos de capital pueden extenderse durante varios años, por lo que el inversionista debe contar con suficientes recursos líquidos fuera de esta estrategia.La diversificación, según explicó, también debe hacerse dentro de la propia canasta de alternativos. Esto implica evitar que el portafolio termine excesivamente concentrado en una sola industria, estrategia o tipo de activo.“La recomendación si ustedes quieren construir una cartera de mercados privados y de alternativos. Diversificar, es lo próximo”Para el Latam & GFG Head for Goals-Based Planning en J.P. Morgan, además, la selección de estos activos exige un proceso de debida diligencia especialmente riguroso, debido a la amplitud de resultados que pueden presentar las inversiones alternativas.“Uno tiene que pensar muy bien en alternativas porque el rango de valores es anchísimo. La diferencia de tener algo bien y algo mal es importante. Por eso es importante tener un proceso due diligence”, sostuvo.El riesgo no es solo cuánto se puede perderOtro de los puntos centrales de la charla fue la necesidad de conocer de antemano cómo podría comportarse una cartera durante escenarios de estrés.Zamorano explicó que una cartera considerada conservadora no necesariamente significa que esté compuesta exclusivamente por renta fija. En el caso de los modelos utilizados por J.P. Morgan, mostró que una cartera conservadora puede tener exposición tanto a renta fija como a renta variable y registrar pérdidas importantes durante una crisis.Charles Zamorano de J.P. Morgan. Foto: Daniela Montes/Valora Analitik La clave, dijo, está en que el inversionista conozca ese escenario antes de tomar la decisión de invertir y no cuando ya se encuentra en medio de una caída del mercado.“Es importante antes de tú invertir en un producto, entender cuál es el riesgo que nosotros nos estamos metiendo”, afirmó.Para Zamorano, este conocimiento también ayuda a evitar decisiones impulsivas en momentos de volatilidad, como vender inversiones después de una caída significativa y materializar pérdidas.En última instancia, el enfoque de J.P. Morgan parte de una pregunta sencilla, pero que no siempre se responde antes de invertir: “¿Cuáles son tus objetivos? Corto, mediano, largo y ahí empieza el más”, concluyó Zamorano.