'Memento mori' le recitó Croacia a España, primero con alaridos, más tarde con susurros cuando se le agotó la energía. En Split, la campeona del mundo recordó que es mortal. No murió, porque cuando todo falla siempre aparece Mikel Merino como si fuera el Señor Lobo de 'Pulp Fiction' para solucionar todos sus problemas, pero recibió durante minutos una cura de humildad que seguramente le sirva de mucho para el futuro. Que la necesitara o no ya es otra historia.Seguir leyendo....