La petición fue presentada por la Abogacía General de la Unión (AGU) ante el juez Luiz Fux, relator en el STF de los procesos relacionados con la regulación del sector. La AGU solicitó que rechace los recursos presentados por la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) y el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), que buscan suspender la medida.La MP 1.394/2026, firmada por Lula el 25 de septiembre, prohibió en todo el territorio brasileño la explotación, oferta, intermediación y publicidad de las apuestas de cuota fija, tanto deportivas como de juegos en línea. Las plataformas debían quedar fuera de servicio a partir del 6 de octubre.En su presentación ante el Supremo, la AGU sostuvo que la experiencia de regulación del sector no fue suficiente para proteger a la población de sus efectos y señaló impactos sobre el presupuesto familiar, el endeudamiento, la salud y otros derechos constitucionalmente protegidos.El organismo citó además un aumento del 140% en las atenciones del Sistema Único de Salud (SUS) relacionadas con trastornos provocados por la adicción al juego y sostuvo que la expansión de las apuestas generó riesgos especialmente para sectores vulnerables.Organizaciones indígenas y ambientalistas en Brasil expresaron su preocupación por los resultados electorales del fin de semana, advirtiendo que los avances de la extrema derecha en el Congreso podrían amenazar a los pueblos indígenas, que desempeñan un papel clave en la protección de la Amazonía.Brasil, la cuarta democracia más grande del mundo y hogar de aproximadamente el 60% de la selva amazónica, llevó a cabo elecciones el domingo para elegir presidente, Congreso y gobernadores. La contienda presidencial sigue sin definirse: el senador Flavio Bolsonaro —hijo del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro— se enfrentará al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en una segunda vuelta el 25 de octubre.El Partido Liberal de Bolsonaro ganó cerca de un tercio de los escaños del Senado y casi una cuarta parte de los de la Cámara de Diputados, lo que lo convierte en el partido con mayor número de miembros en ambas cámaras.“Las elecciones ya han producido un cambio significativo en el Congreso”, señaló en un comunicado Amazon Watch, una organización sin fines de lucro enfocada en la protección ambiental y los derechos indígenas. “El nuevo equilibrio de poder fortalece a grupos que respaldan la minería en tierras indígenas y cambios a las protecciones territoriales y ambientales, independientemente de quién gane la segunda vuelta”.La reacción fue inmediata y de una magnitud que el mercado brasileño no veía desde hacía años. Un día después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el Ibovespa se disparó 7,7%, hasta un récord de 206.911 puntos, en su mayor suba diaria desde marzo de 2020. El real, en tanto, se apreció 4,12% frente al dólar.Este martes, a las 15.30 (hora local), el Ibovespa opera prácticamente estable, en torno de los 207.000 puntos, después de haber tocado durante la rueda un nuevo máximo intradiario.¿Qué vio el mercado para provocar semejante movimiento? El resultado electoral fue muy diferente del escenario que los inversores habían incorporado a los precios antes de la votación. Flávio Bolsonaro obtuvo 47,03% de los votos válidos, frente a 45,16% de Luiz Inácio Lula da Silva, y ambos disputarán el balotaje el próximo 25 de octubre. A eso se sumó el avance de la derecha en el Congreso.El riesgo país registra una baja por segunda rueda consecutiva a partir del optimismo de los mercados por el triunfo de Flávio Bolsonaro sobre Lula Da Silva en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y un contexto internacional más favorable. De esa forma, se aleja de los 600 puntos, barrera que había superado a fines de septiembre.El indicador elaborado por JP Morgan cae otras 26 unidades (ayer había bajado 56) y se ubica en los 573 puntos básicos (-4,3%), de acuerdo a las pantallas de Rava. Este movimiento se explica por las subas que continúan mostrando los bonos soberanos: los Bonares suman hasta 1,3% (AL41D), mientras que los Globales saltan hasta 2,1% (GD46D).El resultado de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil abrió un escenario distinto del que anticipaban las encuestas. Flavio Bolsonaro obtuvo el 47,11% de los votos y quedó por delante de Luiz Inácio Lula da Silva, que alcanzó el 45,07%. Ambos competirán en el balotaje del 25 de octubre, en el que se definirá quién ocupará la presidencia.En LN+, el analista internacional Andrés Repetto explicó que el batacazo estuvo vinculado, principalmente, con las expectativas previas a la votación. El hijo de Jair Bolsonaro llegó a la primera vuelta con pronósticos que lo ubicaban detrás del actual mandatario, pero terminó con una ventaja de 1,87 puntos porcentuales.El desenlace también puso en discusión la estrategia de Lula, que busca un cuarto mandato y reconoció que esperaba imponerse en primera vuelta. Para Repetto, las tres semanas que quedan hasta la definición abren una nueva etapa: ambos candidatos deberán ampliar sus apoyos y trabajar sobre los sectores que no los acompañaron en esta instancia.El riesgo país de la Argentina bajaba este martes por segundo ronda consecutiva, ante una mejora en los niveles de la deuda pública tras el optimismo regional que representó el triunfo de la derecha en las recientes elecciones de Brasil.El senador Flávio Bolsonaro se enfrentará al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje de las elecciones presidenciales de Brasil, después de que el aspirante de derecha obtuviera alrededor del 47% de los votos válidos en la primera vuelta del domingo, superando las previsiones de la mayoría de los sondeos.La fuerte recuperación de los mercados financieros del lunes aún derramaba beneficios este martes, donde el riesgo país argentino elaborado por el J.P.Morgan caía a 575 puntos básicos, desde las casi 600 unidades como cierre previo y desde los 655 puntos anotados el viernes último.El senador brasileño Flávio Bolsonaro recibió el lunes el respaldo de Ronaldo Caiado y Romeu Zema, dos políticos de derecha que se enfrentaron a él en la primera vuelta celebrada el domingo, de cara a la segunda vuelta contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva a finales de este mes.Caiado, exgobernador del estado de Goiás, obtuvo el domingo el 2,18% de los votos válidos —excluidos los votos en blanco y nulos—, mientras que Zema, exgobernador del estado de Minas Gerais, consiguió el 0,27%.De los 158.745.502 brasileros aptos para votar, asistió a las urnas el 78,92% (125.275.835 sufragios). Esto quiere decir que más del 21% se abstuvo de votar (33.469.244 personas).Flávio Bolsonaro nació el 30 de abril de 1981 en Resende, en el estado de Río de Janeiro. Es el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro (2019–2023), y comenzó la carrera política muy joven, a los 21 años. En 2003 fue elegido diputado estatal en Río de Janeiro en la Asamblea Legislativa (Alerj), cargo que mantuvo durante cuatro mandatos consecutivos. En 2018 consiguió un escaño como senador con 4,38 millones de votos (31,36%).Tras la condena de su padre en 2025 a 27 años y 3 meses de prisión por intento de golpe de Estado, abolición violenta del Estado de derecho y liderazgo de una organización criminal armada en el año 2022, Flávio emprendió una carrera electoral para llegar al Palacio de Planalto como presidente y terminar con la idea de reelección de Lula da Silva.Luis Ignacio Lula da Silva nació el 27 de octubre de 1945. Es el séptimo hijo de un matrimonio analfabeto del nordeste. Fue abandonado por su padre antes de que la familia emigrara a San Pablo. A los 15 años empezó a trabajar como vendedor ambulante y lustrabotas para ayudar a proveer de dinero en su hogar.En 1968, Lula da Silva inició su etapa de sindicalista en el Sindicato de Metalúrgicos de São Bernardo do Campo. Al principio mantuvo un perfil “despolitizado” y hasta resistió la dictadura de João Goulart, donde ejerció un papel relevante al momento de contar con interlocutores que permitieran fortalecer el proceso democrático.El balotaje es la instancia electoral que definirá al próximo presidente y vice de Brasil, dado que la elección general no contará con un ganador claro de la contienda. En Brasil, la segunda vuelta o balotaje se celebra cuando ningún candidato obtiene más del 50% de los votos válidos. En esta instancia se aplica el mismo método de voto electrónico que en las elecciones generales, con la diferencia de que la votación se circunscribe a solo dos fórmulas. Tras las elecciones de Brasil 2026 de este domingo 4 de octubre se definió que habrá balotaje entre Luis Ignacio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Con casi el 100% de los votos escrutados y una elección reñida, el Tribunal Superior Electoral (TSE) del país vecino confirmó cuándo será la segunda vuelta que determinará al próximo mandatario de Brasil.Flávio Bolsonaro obtuvo un 47,15% de los votos, mientras que Da Silva quedó en segundo lugar con 45,02%. La diferencia de menos de tres puntos no hizo posible confirmar al próximo presidente. Por este motivo, el balotaje tendrá lugar el 25 de octubre.