Florida tiene un lago que literalmente desaparece. Los científicos vertieron un colorante rosa en uno de sus sumideros y 35 días después apareció a 30 kilómetros
El experimento permitió seguir un viaje imposible de observar desde la superficie: parte del agua de Lake Jackson entra directamente en la roca caliza y circula por una red subterránea ramificada hasta varios manantiales del norte de Florida.