Después de meses de presión creciente — un veterano rastreado 526 veces en cuatro meses, policías que usaron el sistema para acechar ex-parejas, ciudadanos destruyendo cámaras — Flock Safety anunció el 13 de agosto de 2026 un paquete de reformas a sus políticas de privacidad y seguridad. Lo cubre CNN Business y The Verge.El CEO Garrett Langley lo explica sin eufemismos: «me he dado cuenta de que tenemos una responsabilidad, quizás incluso una obligación, hacia las comunidades a las que servimos para establecer el estándar».Qué cambia en concretoEl cambio más importante es sobre la retención de datos: la ventana estándar pasa de 30 días a 7 días. Hasta ahora, las lecturas de matrícula que las cámaras de Flock registraban — incluyendo hora, ubicación e imagen del vehículo — se almacenaban 30 días por defecto. A partir del nuevo marco, el estándar serán 7 días.Los clientes (departamentos de policía y agencias locales) pueden ajustar ese periodo basándose en sus propias leyes y políticas estatales, pero el punto de partida default baja significativamente. Flock también introduce el «evidence mode»: cuando una búsqueda está vinculada a un número de caso específico, los datos relevantes pueden preservarse más tiempo que la ventana estándar. Eso es exactamente lo que pedían los críticos: que la retención ampliada solo exista cuando hay una causa legítima, no por defecto para todos los vehículos.El segundo cambio mayor es la auditoría automática. La herramienta «Audit Assistance» — que detecta comportamiento de búsqueda anómalo y bloquea temporalmente al usuario hasta que un administrador revise las búsquedas — era previamente opcional. Un tercio de las agencias la tenían activada; dos tercios no. Ahora Flock la hace estándar para todos sus clientes de aplicación de la ley, sin opción de desactivarla.Tercero: todas las búsquedas en el sistema requerirán un código de caso del sistema de gestión de registros de la agencia antes de ejecutarse. Las excepciones de emergencia (para búsquedas urgentes sin tiempo para obtener el código) se marcarán automáticamente para revisión posterior. La combinación de obligación de código + auditoría automática + revisión de excepciones cierra el bucle que permitía a agentes hacer búsquedas no autorizadas sin dejar rastro evidente.El contexto: por qué Flock ha llegado a este puntoCubrimos hace dos días la expansión de la red Flock Safety y los conflictos de privacidad que generaba: más de 80.000 cámaras instaladas en EEUU, más de 6.000 clientes, y un sistema de «vehicle fingerprint» que combina matrícula, marca, modelo y color para construir un perfil de movimiento de cualquier vehículo. El caso documentado más llamativo: Lee Schmidt, un veterano del ejército, fue rastreado 526 veces en cuatro meses sin ser sospechoso de ningún delito.Los casos de abuso policial son los que han acelerado el cambio. En los últimos meses se han producido varios casos de agentes de policía que usaron el sistema para rastrear ex-parejas y compañeros de trabajo, algunos de los cuales derivaron en dimisiones forzosas y procesos penales. La auditoría automática que Flock ha decidido hacer estándar habría detectado ese comportamiento anómalo — patrones de búsqueda concentrados en matrículas específicas sin causa aparente.El patrón adversarial que un investigador presentó en DEF CON — un sistema de 31 millones de pruebas para generar patrones visuales que hacen invisible a los lectores de matrícula automáticos — es la otra cara de la misma moneda: cuando la tecnología de vigilancia no tiene frenos institucionales adecuados, los ciudadanos buscan soluciones técnicas. El hecho de que ese proyecto exista y tenga interés público es una señal de que la confianza en el sistema se ha erosionado.La ACLU presentó en abril un amicus brief ante el Cuarto Circuito Federal argumentando que el sistema de ALPR de Flock crea un registro persistente de los movimientos de todos los vehículos que viola la Cuarta Enmienda. Ese litigio sigue activo. Las reformas de hoy no resuelven la pregunta constitucional de fondo — si es legal rastrear sistemáticamente el movimiento de vehículos sin causa probable — pero sí reducen la superficie de abuso y fortalecen el argumento de que Flock está haciendo un esfuerzo de auto-regulación.La pregunta sobre quién controla los datos de las cámaras de seguridad en el espacio público tiene implicaciones que van más allá de Flock: afecta a cualquier sistema de vigilancia conectado, desde las cámaras de vecindario hasta los sistemas de reconocimiento facial.Mi valoraciónLo que más me convence del paquete de reformas es la auditoría automática como estándar no opcional. Las auditorías que dependen de la voluntad de las propias agencias de activarlas son virtualmente inútiles cuando el problema es precisamente el abuso interno. Hacer la herramienta obligatoria elimina ese problema en origen.Lo que más me preocupa es lo que no cambia: el modelo de negocio básico de Flock, que consiste en cobrar a los municipios por acceso a una base de datos que registra los movimientos de todos los vehículos. Los 7 días de retención son mejor que 30, pero siguen siendo una semana de datos de ubicación de todos los vehículos que pasan por una cámara. Para alguien que hace una rutina fija — trabajo, médico, grupos de apoyo — una semana captura perfectamente su patrón de vida.La pregunta a 12 meses es si estas reformas satisfacen suficientemente a los litigantes federales como para reducir el riesgo regulatorio de Flock, o si la ACLU y los fiscales estatales determinan que los cambios son insuficientes y presionan por legislación más restrictiva.La noticia Flock Safety recorta la retención de datos de 30 a 7 días y obliga a la auditoría automática en todos sus clientes fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.