Los sacerdotes en la Iglesia Católica son aquellos que dedican su vida al servicio de la Iglesia y de los fieles tras pasar varios años de seminario, donde se estudia filosofía y teología entre otras disciplinas. Tras ser ordenados, suelen ser destinados a una parroquia , donde desarrollan su ministerio bajo la autoridad del obispo diocesano, llevando a cabo tareas tanto espirituales y pastorales como administrativas. Así, la mayoría de los curas en nuestro país pasan sus días dando misas y otros sacramentos como confesiones o unciones de efermos, pero también atendiendo a los feligreses, acompañándoles en momentos como el duelo por la pérdida de un ser querido o ayudando a aquel que tiene dificultades económicas, por ejemplo. Además, muchos de ellos también tienen que ocuparse de la gestión parroquial, lo cual incluye tareas de contabilidad, coordinación de grupos o mantenimiento del edificio. Esto hace que se trate de un trabajo, en ocasiones, que bastante exigente , pero que viene motivado por el amor a Dios. Desde el lado más terrenal, lo cierto es que los sacerdotes no viven del aire y cuentan con un sueldo o salario mensual con el que subsistir. Tal como indica Virginia García desde ABC, fuentes consutladas por este periódico detallan que el sueldo medio de los sacerdores en nuestro país es de unos 1.000 euros al mes en 14 pagas , aunque esto puede depender de cada diócesis, la cual organiza cómo y cuánto se paga a los religiosos. A la pregunta '¿cuánto cobra un cura?' ha respondido precisamente el sacerdote Gonzalo Portillo, de 25 años , en una entrevista para el moscast 'La pura verdad'. Sin rodeos, el sacerdote respondía: «Yo tengo un sustento, básicamente, para que no me falte el pan , y un poco, que pueda tener una libertad, digamos, individual, económica». A esta respuesta, añadía que para él está claro que ese sueldo no es para gastárselo íntegro en él: «yo no tengo hijos carnales, pero sí que tengo una parroquia, sí que tengo hijos espirituales y sí que sé que hay gente con necesidad. Entonces, yo sé que lo mío está para los demás . Siempre se me ha inculcado desde el seminario que nosotros no vivimos para nosotros mismos, un sacerdote no está para vivir para sí mismo». Con esta reflexión, el joven padre Portillo traslada la idea de que lo que cobra dentro de la Iglesia suele ir destinado a gastos de los que él no se beneficia materialmente y que sirven para ayudar a los demás. Aún así, también reconoce que hay excepciones en las que sí puede coger parte de ese dinero para gastar: «Entonces, lo que tienes puede servir para eso, para en un momento determinado tener un capricho , en un momento determinado irse a cenar... Pero tú no vives para eso. Si bien es cierto que hay momentos en los que, vale, tú vives para entregar, entonces ya está. Eso es». En ese punto de la entrevista le preguntan si se trata de un sueldo mínimo, y que si se corresponde al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), a lo que el cura contesta que es menos cantidad. El entrevistador plantea que son unos 1.100 euros y el sacerdote lo tiene claro: «No, menos, menos de 1.000 euros» . Ante esta cantidad, puede haber quien piense que es poco dinero, pero el sacerdote explica que al final no tiene los mismos gastos que muchos otros ciuddanos: «Bien es cierto que nosotros vivimos aquí en la parroquia. No nos falta de nada », asumiendo que la casa le viene dada, tal como apunta el entrevistador. «La casa es de la parroquia, no es nuestra y entonces son gastos de la parroquia, ¿me explico? Así como la luz y el agua. Entonces, es verdad, nosotros no pagamos alquiler, no pagamos luz, no pagamos agua y no tenemos hijos que cuidar . Entonces, eso está, pues, un poco para tu sustento y poco más. O sea, que no está mal tampoco», reflexiona Portillo. Ante la duda de si se cobra más en el caso de ascender de rango en la iglesia, el cura dice que no sabe, por ejemplo lo que cobra uno obispo, pero sí tiene otros datos sobre las variaciones de sueldo que puede haber dentro de su entorno: «Sí que sé, por ejemplo, que depende, quiero decir, si un sacerdote lleva varios pueblos, como puede ser, por ejemplo un pueblo del noroeste, pueblo del norte de Caravaca, que puede pasar que te den cinco, seis o siete, pues evidentemente ahí sí que hay un incremento por el tema de la gasolina , básicamente, porque si no es que no te da... Pero ya está». Detalla que ocurre algo parecido cuando un cura es profesor en el seminario , donde también se asigna un salario algo mayor.