Canarias continúa con el despliegue de un nuevo cable submarino de fibra óptica que conectará Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, con llegada a las costas marroquíes de Tarfaya. Sin embargo, la ubicación del punto de conexión introduce un componente geopolítico en el proyecto. Tarfaya se encuentra a apenas 35 kilómetros de la frontera del Sáhara Occidental y esa proximidad abre la posibilidad de que, en el futuro, la infraestructura pueda prolongarse hacia este territorio, una hipótesis que ha cobrado fuerza después de que medios marroquíes situaran Bojador, en el Sáhara Occidental, entre los posibles puntos de conexión de la red. Una eventual ampliación plantearía interrogantes sobre el marco jurídico aplicable y sobre el alcance de las inversiones marroquíes en una zona cuyo estatus internacional continúa siendo objeto de disputa.Seguir leyendo....