Es el formato de moda y de eso no hay duda alguna. Samsung ha dado en la tecla con la inspiración, o no, de una Apple a la que también HUAWEI ha respondido con su Pura X Max, todos ellos plegables con un factor de forma más ancho cuando están cerrados y más amigable con el contenido multimedia cuanto están abiertos, cosa que la industria ha denominado ya como 'passport fold' o plegable de tipo pasaporte.De hecho, es que Samsung no sólo ha explorado factores de forma más diferenciales con la octava generación de sus Galaxy Z, sino que la firma de Seúl ha querido rediseñar toda la ingeniería y construcción de sus plegables, ahora con una bisagra Flex Titanium que no añade peso adicional pero sí consistencia, comodidad y sensación prémium. Samsung Galaxy Z Fold8, análisis: el éxito absoluto del "formato pasaporte"De hecho, es que este ingenio mecánico de Samsung permite abrir el smartphone de un modo mucho más suave y más sencillo, gracias a un sistema de imanes incorporado, además de conseguir que no se vea o al menos disimular mejor esa molesta arruga central mediante una capa fina de titanio que otorga consistencia al conjunto.En todo caso y con todas las mejoras, no se han hecho esperar los análisis mas concienzudos de los expertos más expertos de la industria, como los de iFixit, que han desmontado un Galaxy Z Fold8 para revisar todas estas mejoras de Samsung y demostrarnos que sí, que hay avances, pero que todavía se conservan problemas importantes que han sido heredados del pasado. Samsung ha progresado mucho, pero las pelusas de polvo continúan siendo la némesis de sus Galaxy ZPues sí, esta frase de subtitular puede mostraros un poco por dónde van los tiros de un análisis que sorprende en parte, porque Samsung sí ha conseguido mejoras importantes en unos móviles plegables que son ahora mucho más refinados, más robustos y más sencillos de reparar, gracias a un puerto USB-C de tipo modular y su batería Si-C que incorpora pestañas para facilitar su extracción, entre otros detalles.En todo caso, iFixit vuelve a suspender en cuanto a la facilidad de reparación a un smartphone que es extremadamente complejo en cuanto a construcción, y que Samsung sigue tratando como un sólo conjunto cuando se trata de arreglar averías de la bisagra o de la pantalla interna.La nota de iFixit, de hecho, es de un 4 sobre 10 por estos motivos, porque se requiere sustituir todo el conjunto de bisagra y pantalla en el caso de que se rompa algún componente mecánico o electrónico, haciendo que las reparaciones sean casi imposibles o muy costosas económicamente. La nota del Galaxy Z Fold8 en iFixitPor lo demás, hay un detalle importante que cabe destacar de la certificación IP48 que se hereda de los anteriores Galaxy Z, y es que Samsung sólo asegura la protección contra partículas de al menos 1 milímetro, así que el polvo, las pelusas y la arena más fina continúan entrando al mecanismo y dañándolo con el tiempo.Esta sin duda ha sido siempre la némesis de los Galaxy Z y su gran "debe" respecto a una competencia que, como HONOR, ha conseguido diseñar móviles plegables casi indestructubles que resisten incluso ante el barro o los chorros de agua alta presión. Las capas del nuevo sistema Flex Titanium de los Galaxy Z Fold8 | Imagen de iFixitEn el caso de Samsung, las partículas más finas de arena o las pelusas entran al mecanismo sin remisión antes o después, incluso atrapando las que tenemos en los bolsillos, por lo que después de abrir y cerrar el Galaxy Z Fold8 innumerables veces con el paso del tiempo, "la bisagra empieza a hacer ruidos realmente horribles a modo de crujidos y rechinidos", llegando incluso a dejar de abrirse correctamente.Un problema mayúsculo, añadido a que se requiere para reparar la bisagra el vaciado casi completo del dispositivo y la sustitución de todo el conjunto, así que sí, Samsung tiene trabajo por delante para las próximas generaciones plegables, ahora en cuanto a protección y modularidad del diseño interno.Y para que no os perdáis ningún detalle, aquí mismo os dejamos con el vídeo publicado por iFixit contándonos todo el proceso de desmontaje así como la evolución y problemas detectados: