De Zambia a una habitación blindada del Virgen del Rocío: así funcionó el protocolo por un posible virus de Crimea-Congo

Wait 5 sec.

Hay veces que el sistema de salud se pone a prueba y la población no se entera de hasta cuánto. Es lo que ha sucedido estos días atrás con el caso de un paciente ingresado en el Virgen del Rocío sobre el que había sospechas de padecer la fiebre de Crimea-Congo , una enfermedad muy infecciosa provocada por la picadura de una garrapata. Finalmente, las pruebas descartaron que sufriera esta u otra enfermedad altamente contagiosa, pero la historia detrás de lo que pudo o no pudo ser pone de relevancia la importancia de un protocolo de salud trabajado. El paciente italiano de 44 años protagonista de la historia tomó su vuelo en Zambia , hizo escala en Doha y Barcelona , y posteriormente viajó hasta Sevilla para ver a unos familiares que tiene en el municipio aljarafeño de Salteras . Viniendo desde este destino, y ante los síntomas de fiebre y vómitos y diarrea con sangre, el paciente decidió personarse en el hospital Virgen Macarena, una acción que cualquier persona habría tomado ante tales circunstancias, pero que el protocolo desaconseja, ya que lo ideal es que hubiera avisado desde su domicilio para se personara allí el 061. Fuentes hospitalarias señalan que, en el caso de se hubiera declarado un caso de Ébola o Fiebre de Crimea-Congo, el problema hubiera sido considerable al haber realizado el paciente tantas escalas en su viaje, con el consiguiente problema de trazabilidad de los potenciales contactos que habría tenido en dicho recorrido. El paciente debe señalar, algo que no hizo en un primer momento el hombre que desató esta última alerta, de dónde viene, en qué lugares ha estado recientemente, sobre todo si llega de países con menos control sanitario. El paciente italiano, tras ser realizarle la historia por segunda vez, comunicó que había estado en Zambia y, en ese momento, se activó todo el protocolo . Cabe recordar que el virus de Crimea-Congo no tiene tratamiento y la mortalidad del mismo es muy alta, por lo que todo el sistema sanitario se puso en marcha para que no hubiera contagios en la población ni en el personal sanitario. El hombre con síntomas se quedó en ese momento solo en una sala a la espera de que se le trasladara al Virgen del Rocío, donde se encuentra la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN). Salud Pública coordinó una reunión por videoconferencia entre todos los centros y se hizo un repaso del caso clínico. Plaquetopenia, sangrado, fiebre, picaduras, alteraciones de la coagulación… los síntomas invitaban a pensar lo peor. Entonces se activa la alerta para su traslado en ambulancia al Virgen del Rocío, un traslado que se realiza escoltado por la Policía Nacional . El traslado es muy complejo, la ambulancia tiene una cápsula en la que va metido el paciente y los sanitarios que viajan en la misma deben ir vestidos con un traje EPI de alta seguridad que después deben quitarse con un monitor que vigile cada movimiento para ver que no ha entrado en contacto nunca su piel con dicho EPI. La ambulancia llega al Virgen del Rocío y el protocolo cuida al mínimo que nadie se acerque a este paciente. El vehículo entra por radioterapia y la camilla llega a un ascensor bañado en lejía y se cierra la apertura de puertas en todas las plantas a excepción de la sexta y la menos uno. Los sanitarios del 061 entran y dejan al paciente en la habitación , y este queda definitivamente aislado. Ya en la UATAN del Virgen del Rocío, primera PCR, resultado negativo. Alivio entre las autoridades y sanitarios que atendieron el caso. Sin embargo, el Virgen del Rocío no posee dos aspectos del protocolo que en España tiene únicamente el Centro Nacional de Microbiología, por lo que restaba esperar la respuesta de dicho centro para confirmar el negativo. El protocolo funcionó, pero desde la sanidad no dejan de trabajar en seguir mejorando los protocolos de actuación para pulir hasta el mínimo detalle. Desde el Virgen del Rocío consideran que la satisfacción por el procedimiento es altísima, pero que siempre se pueden mejorar para dar el mejor servicio en un asunto de emergencia sanitaria como el que podría haberse desatado esta semana en Sevilla. El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla desactivó este jueves definitivamente la alerta por posible fiebre hemorrágica Crimea-Congo del paciente italiano que llegó procedente de Zambia y que presentaba síntomas compatibles con dicha enfermedad. Las últimas pruebas, cuyo negativo corroboró el Centro Nacional de Microbiología, descartaron que este hombre de 44 años estuviera contagiado por dicha enfermedad.