Cada septiembre se repite la misma escena en casa: el ventilador de torre que ha salvado agosto vuelve al trastero a ocupar el sitio de tres cajas de zapatos hasta el verano siguiente. Guardarlo es media mudanza Xiaomi le ha dado una vuelta a ese problema con el Mijia Smart Standing Fan Pro Slim , un ventilador de pie que se pliega hasta dejar el cabezal casi tan fino como un libro y se mete en su funda para desaparecer en un cajón. Y de paso ha colado dentro un par de ideas que a los que llevamos años probando cacharros de la marca nos llaman la atención. Lo primero que hace Xiaomi con el Pro Slim es adelgazarlo: el cabezal se queda en 8,7 cm de grosor , alrededor de un 63% más fino que el Mi Smart Standing Fan 2 al que releva. En la práctica eso significa que entra de canto en un cajón alto o detrás de una puerta, y viene con su propia funda de EPP para que no se llene de polvo el resto del año. La otra idea es de dónde saca la corriente. Va por USB-C y admite alimentación desde una power bank compatible (QC/PD de 18 W o más), así que puedes bajarlo a la terraza o dejarlo en un cuarto sin enchufe cerca. Con una batería de 10.000 mAh aguanta hasta 22 horas soplando , que es una tarde-noche entera de balcón sin ir buscando regleta. Dentro lleva motor DC, y eso se nota en dos cosas. Consume una miseria, por debajo de 2 W en el nivel más bajo, y hace poquísimo ruido : 26,8 dB en modo directo, el tipo de sonido que no te despierta si lo dejas en la mesita de noche. Los 100 niveles de velocidad tampoco son una cifra redonda de folleto. Sirven para pasar del hilo de aire que apenas mueve la cortina al chorro que peina sin los tres o cuatro saltos bruscos de un ventilador normal. Llega hasta 14 metros y el cabezal se inclina hasta 90 grados para tirar el aire al techo. Se maneja con mando, con un toque en el propio aparato o desde la app Xiaomi Home , que además lo enchufa a Alexa y al Asistente de Google si ya tienes la casa montada alrededor de Xiaomi. No todo es redondo, y conviene saberlo antes. El acabado del cabezal es de plástico y se nota algo justo al tacto. Y aquí no hay batería integrada: la autonomía sin cable depende por completo de la power bank que le pongas . Con eso claro, la cuenta es sencilla. Si tienes el ventilador de torre de siempre y espacio de sobra para guardarlo, este no te va a cambiar la vida. Pero si peleas cada verano con dónde meter el trasto, o quieres moverlo por la casa y la terraza sin cazar enchufes , ahí es donde se gana el sitio. Y si este se agota, el Mi Smart Standing Fan 2 sigue en catálogo : más grueso y sin la parte de power bank, pero con el mismo motor DC que sopla sin hacerse oír. Guardar el ventilador en septiembre sin vaciar medio trastero, por una vez, deja de ser un problema. En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.