Una de las grandes preocupaciones de los detractores de la inteligencia artificial es que esta tecnología pueda llegar a sustituir a los trabajadores humanos en muchos sectores productivos, y esta no es una inquietud infundada, ya que hasta el propio CEO de Uber ha reconocido que su compañía tiene planes de sustituir a todos sus trabajadores por IA, incluido él mismo.En este sentido, una tendencia alarmante, según algunos expertos, es que la IA continúa ganando presencia en las administraciones públicas y en los procesos de contratación y esto, como es lógico, ha generado serias dudas entre los empleados públicos, los cuales temen que determinadas tareas que realizan diariamente puedan acabar automatizándose por completo.Sin embargo, Xavier Creus, CEO de Tendios, una startup española especializada en inteligencia artificial aplicada a la contratación pública, ha explicado en una entrevista que cree que existe una percepción equivocada acerca del papel que tendrá esta tecnología en las empresas públicas: Existe una idea equivocada de que la inteligencia artificial va a sustituir al empleado público. Creus concibe la IA como un apoyo frente a la burocraciaEsta categórica afirmación de Creus refleja su convicción de que todavía existe confusión acerca de los límites reales de esta tecnología, puesto que, para él, la IA no debe entenderse como un sustituto de las personas, sino como un apoyo para que los profesionales puedan dedicar menos tiempo a los trámites repetitivos y más a las tareas que requieren experiencia, planificación y capacidad de decisión. La principal competencia ya no será saber hacer una tarea manualmente, sino saber trabajar junto a la inteligencia artificial.Xavier Creus, CEO de Tendios Una de las grandes preocupaciones de los detractores de la inteligencia artificial es que esta tecnología pueda llegar a sustituir a los trabajadores humanos en muchos sectores productivos y esta no es una inquietud infundada, ya que hasta el propio CEO de Uber ha reconocido que su compañía tiene planes de sustituir a todos sus trabajadores por IA, incluido él mismo.En este sentido, una tendencia alarmante, según algunos expertos, es que la IA continúa ganando presencia en las administraciones públicas y en los procesos de contratación y esto, como es lógico, ha generado serias dudas entre los empleados públicos, los cuales temen que determinadas tareas que realizan diariamente puedan acabar automatizándose por completo.Sin embargo,Xavier Creus, CEO de Tendios, una startup española especializada en inteligencia artificial aplicada a la contratación pública, ha explicado en una entrevista que cree que existe una percepción equivocada acerca del papel que tendrá esta tecnología en las empresas públicas: Existe una idea equivocada de que la inteligencia artificial va a sustituir al empleado público. Creus concibe la IA como un apoyo frente a la burocraciaEsta categórica afirmación de Creus refleja su convicción de que todavía existe confusión acerca de los límites reales de esta tecnología, puesto que, para él, la IA no debe entenderse como un sustituto de las personas, sino como un apoyo para que los profesionales puedan dedicar menos tiempo a los trámites repetitivos y más a las tareas que requieren experiencia, planificación y capacidad de decisión. La principal competencia ya no será saber hacer una tarea manualmente, sino saber trabajar junto a la inteligencia artificial.Xavier Creus, CEO de Tendios La plataforma creada por Creus ayuda a localizar oportunidades, analizar documentación y preparar ofertas para empresas y administraciones y por eso su CEO siempre ha defendido, en distintas intervenciones, que la contratación pública necesita herramientas capaces de simplificar procesos y facilitar el acceso a la información. De hecho, Creus afirma que la inteligencia artificial puede ayudar a reducir el tiempo dedicado a revisar documentación, analizar normativa, preparar pliegos, comparar ofertas o buscar procedimientos similares. "Son procesos que requieren muchas horas de trabajo y donde un pequeño error puede tener consecuencias importantes".Xavier Creus, CEO de Tendios A este respecto, Creus asegura que la IA ya tiene la capacidad de "ayudar a redactar borradores de pliegos a partir de expedientes anteriores, validar automáticamente requisitos normativos, detectar incoherencias en la documentación o localizar resoluciones y expedientes similares en cuestión de segundos".Sin embargo, el CEO de Tendios también recalca que no cualquier herramienta de IA puede ser adecuada para realizar tareas especialmente sensibles y defiende que estas herramientas deben trabajar con información especializada y actualizada y que su uso se debe controlar siempre mediante la supervisión de profesionales humanos. "En un ámbito tan regulado como la contratación pública, no es recomendable apoyarse en herramientas generalistas para elaborar documentación jurídica o fundamentar decisiones administrativas"Xavier Creus, CEO de Tendios El objetivo no sería eliminar la intervención humana, sino permitir que los empleados públicos trabajen con más información y menos carga mecánica. En este sentido, la IA puede actuar como una primera capa de análisis, mientras que la decisión final continúa dependiendo de los profesionales responsables del procedimiento. El empleado público seguirá tomando las decisiones, ya que la tecnología no sustituye al criterio humanoComo te adelantamos al principio de este artículo, Creus cree firmemente que "existe una idea equivocada de que la inteligencia artificial va a sustituir al empleado público", ya que su experiencia al frente de Tendios le demuestra "justo lo contrario". "La inteligencia artificial podrá analizar miles de documentos, proponer borradores, detectar riesgos o localizar información en segundos, pero la responsabilidad de validar esa información, revisarla, contextualizarla y tomar la decisión final seguirá siendo siempre humana"Xavier Creus, CEO de Tendios En este sentido, el director ejecutivo de Tendios explica que "la IA no es un piloto automático. Es un copiloto" y que el papel del empleado público no desaparecerá, sino que cambiará hacia un nuevo modelo de trabajo con "menos tiempo dedicado a buscar información o redactar documentos desde cero y más tiempo supervisando, validando y tomando decisiones estratégicas apoyadas por la inteligencia artificial".Según Creus, la llegada de la IA a las administraciones no implica que los empleados públicos tengan que convertirse en expertos técnicos, sino que simplemente deberán aprender a dar buenas instrucciones a las herramientas, interpretar sus respuestas, comprobar que la información sea correcta y decidir cuándo es necesaria la supervisión humana.Para ello, Creus considera que la formación de los trabajadores públicos no debería centrarse únicamente en cursos teóricos, sino más bien en enseñarles a utilizar estas herramientas en "casos de uso reales aplicados a su trabajo diario", como, por ejemplo, preparar documentos, revisar información, buscar normativa o automatizar procesos repetitivos.Finalmente, Xavier Creus afirma que si la integración de la IA en los servicios públicos funciona, dentro de unos años "la mayor revolución de la inteligencia artificial en la Administración será, precisamente, que pasará desapercibida para el ciudadano".