Los tres frentes internacionales que marcaron la primera semana de gobierno de De la Espriella

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Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia. Foto: prensa Abelardo. La primera semana de gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, estuvo marcada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el 10 de agosto y que, según cifras oficiales, ha dejado más de 280 muertos.En paralelo a la atención de la emergencia, la nueva administración abrió al menos tres frentes en su política exterior que llamaron la atención de la comunidad internacional: el manejo de la ayuda humanitaria internacional, el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán y la autorización a Estados Unidos para desarrollar operaciones militares conjuntas en territorio colombiano.La carta de director de la UNGRD de Petro que desató polémica por la ayuda humanitariaLa respuesta institucional al terremoto abrió una controversia sobre la decisión inicial de no solicitar equipos internacionales de búsqueda y rescate (USAR). En el centro de la discusión estuvo una carta firmada el 11 de agosto por Javier Pava, quien se desempeñaba como director general encargado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) durante el gobierno saliente de Gustavo Petro.En la comunicación, dirigida al entonces canciller Omar Bula, Pava señaló que, de acuerdo con la evaluación de la emergencia y las capacidades nacionales disponibles en ese momento, no era necesario solicitar ni activar el despliegue de equipos internacionales especializados de búsqueda y rescate.El documento precisaba, además, que la determinación respondía al estado de la emergencia en ese momento y quedaba sujeta al monitoreo permanente de las condiciones en el territorio.El ministro del Interior, Rodrigo Lara, confirmó la autoría de la carta y atribuyó la decisión inicial exclusivamente a Pava. «El doctor Pava, de Gustavo Petro, fue el que certificó en una carta que no necesitábamos ayuda de rescatistas internacionales, y que lo agradecía», afirmó el funcionario.Lara explicó que la solicitud de rescatistas extranjeros no depende del canciller por iniciativa propia, sino del Puesto de Mando Unificado (PMU) que coordina la UNGRD; solo cuando esa entidad certifica la necesidad, la Cancillería activa la cooperación con otros países.Según el ministro, el cambio de posición se dio con la llegada de David Santiago Tamayo como nuevo director de la UNGRD, ya en el gobierno de De la Espriella. Ese mismo día, dijo Lara, Tamayo certificó junto con la Cancillería que sí se recibiría ayuda internacional, lo que permitió el ingreso de rescatistas de Israel, Estados Unidos y El Salvador.Consultado sobre la controversia, Pava confirmó la autenticidad de la carta y explicó que la recomendación correspondía a la información disponible en ese momento de la emergencia, la cual podía cambiar con la evolución de las labores en terreno. El exfuncionario también señaló que entre las opciones evaluadas estuvo la de un grupo de respuesta de Israel, que descartó por no ajustarse a lo que se requería en ese momento inicial, y rechazó que su decisión hubiera respondido a motivaciones políticas.No señor es lo contrario por favor lea la carta y las otra dos q no han publicado. https://t.co/Rsbx8Dsues pic.twitter.com/yiniRhBe4Y— Javier Pava Sanchez (@javier_pava_s) August 14, 2026Para el exvicecanciller Mauricio Jaramillo, la polémica se originó porque debe existir una coordinación, como principio de articulación, entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y la Cancillería.Según Jaramillo, bajo la premisa de que a la administración entrante le correspondía inspeccionar posibles irregularidades y escándalos de corrupción, la falta de un adecuado empalme terminó generando consecuencias.Golán: reconocimiento a Israel de Colombia que llamó la atención en el mundo árabeEl segundo frente lo abrió la Cancillería el 10 de agosto, horas después del terremoto, con un comunicado en el que Colombia reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, territorio sirio ocupado por Israel desde 1967.El documento sostiene que, «ante la persistente inestabilidad regional en Oriente Medio» y la importancia estratégica del Golán «para la seguridad de Israel», el Gobierno colombiano reconoce esa soberanía y el derecho del Estado israelí a protegerse frente a amenazas externas.La Cancillería vinculó la decisión a los atentados del 7 de octubre y afirmó que el control israelí del Golán «constituye un componente esencial de su defensa nacional».Con esta decisión, Colombia se sumó a Estados Unidos como los únicos dos países del mundo en reconocer la soberanía israelí sobre ese territorio, que la ONU sigue considerando sirio bajo ocupación, en línea con la Resolución 497 del Consejo de Seguridad (1981), que calificó de nula esa anexión.La medida provocó un rechazo casi inmediato y en bloque: Siria, Turquía, Catar, Arabia Saudita, Egipto, Palestina y la Liga Árabe —que agrupa a 22 países— condenaron la decisión. Catar calificó el Golán como «territorio árabe ocupado» y advirtió que la decisión colombiana es un «obstáculo importante» para la paz en la región. Turquía, por su parte, habló de una «grave violación del derecho internacional» y llamó a la comunidad internacional a poner fin a la ocupación israelí del sur de Siria. Arabia Saudita también condenó y rechazó el reconocimiento, mientras Siria reiteró que el Golán es «una parte inseparable de su territorio».“Colombia aparece como un país poco serio, que no cumple sus compromisos y no respeta la multilateralidad. Básicamente, esto significa que Colombia queda en entredicho frente a la comunidad internacional y genera dudas sobre su compromiso con el derecho internacional”, agregó Jaramillo.La decisión también generó reacciones internas. Para el exviceministro y ex embajador, Juan Fernando Cristo la calificó de «una provocación absurda e innecesaria, que viola en forma flagrante el derecho internacional y las resoluciones de la ONU desde 1967», y advirtió que deja a Colombia «en una posición solitaria» en el Consejo de Seguridad de la ONU y «con el rechazo del mundo árabe».El reconocimiento del gobierno de @AbelardoPTE de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán es una provocación absurda e innecesaria,que viola en forma flagrante el derecho internacional y las resoluciones de la ONU desde 1967. Salvo el gobierno Trump, no existe ningún país…— Juan Fernando Cristo (@CristoBustos) August 12, 2026El también excanciller Humberto de la Calle la describió como «una torpeza» y diferenció el restablecimiento de relaciones con Israel —que respalda— de la postura sobre el Golán, que considera un error, en momentos en que Colombia «tuvo el protagonista altisonante por Gaza durante 4 años» y «no queremos otros 4 de un aspirante a prócer del Golán».Desde el análisis económico, el abogado Esteban Restrepo alertó sobre el riesgo comercial de la decisión: “Los 22 países de la Liga Árabe le compraron a Colombia más de US$1.186 millones en 2024, casi cuatro veces lo exportado a Israel ese mismo año (US$272,87 millones), mercado que —señaló— ha seguido cayendo tras la ruptura del TLC bilateral”.Y agregó: “A esos países árabes Colombia les vende oro, café, carne y ganado, flores, banano y cacao, productos de los que dependen miles de empresarios y campesinos” que, advirtió Restrepo, podrían pagar la factura si la crisis diplomática escala a medidas comerciales.Estados Unidos, autorizado para operar militarmente en ColombiaEl tercer frente se definió el 12 de agosto en Panamá, durante una reunión de la Coalición Contra los Cárteles de las Américas (A3C), enmarcada en la alianza Escudo de las Américas. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció que Colombia formalizó su ingreso a esa coalición —como el miembro número 19— y que el Gobierno de De la Espriella autorizó operaciones militares conjuntas con Washington contra el narcotráfico y el llamado «narcoterrorismo».«A través del recién inaugurado presidente […], Colombia ya ha solicitado que el Departamento de Guerra se una a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir a los terroristas y las redes de terror», afirmó Hegseth. El acuerdo de adhesión fue firmado por el ministro de Defensa, el general retirado Jorge Mora, quien señaló que el objetivo es fortalecer capacidades, compartir información y aumentar la efectividad operacional contra organizaciones criminales, con énfasis en el Pacífico y el Caribe. Desde el Gobierno se insistió en que la cooperación internacional «fortalece, pero no sustituye» la responsabilidad soberana del Estado en materia de seguridad.Colombia autoriza operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra el narcoterrorismo. Imagen: Composición IA/@delaespriella_style/@petehegsethEl anuncio abrió un debate jurídico y político en el Congreso sobre el alcance real de la cooperación y sobre si se respetaron los controles institucionales. La senadora Alejandra Omaña, del Pacto Histórico, sostuvo que «las tropas estadounidenses no pueden entrar al territorio colombiano sin autorización del Senado». Desde el Centro Democrático, el senador Rafael Nieto respaldó la cooperación, aunque insistió en la necesidad de respetar los procedimientos constitucionales.