Según datos del Ministerio del Interior , el uso de autocaravanas ha crecido exponencialmente en los últimos 10 años, multiplicándose casi por tres la cifra de este tipo de vehículos desde el año 2015: de poco más de 48.000 a casi 137.000. Hace unos meses, desde la Dirección General de Tráfico e introdujeron algunas novedades en las normativas sobre autocaravanas en nuestro país, referentes tanto a las inspecciones técnicas como al uso de las vías urbanas y las áreas de acogida o acampada y su señalización. Aunque las normativas básicas son estatales, los ayuntamientos son quienes suelen poder regular mediante ordenanzas locales aspectos relacionados con movilidad, tiempos de estacionamiento o prohibiciones de aparcamiento en zonas concretas. A su vez, es competencia autonómica lo relacionado con materia de turismo, protección del medio ambiente o espacios naturales, además de la prohibición de la acampada libre o la pernocta fuera de áreas autorizadas, como campins o áreas específicas. En este sentido, son muchos los usuarios de este tipo de vehículos que denuncian la poca claridad y el 'vacío legal' que existe a efectos prácticos cuando llegan con su autocaravana a determinadas ciudades y pueblos. Esto es algo que se suele dar porque las normas cambian de manera drástica en muchos lugares según si se traspasa o no la línea invisible en la que se detenga el vehículo. Sobre ello se ha quejado activamente el periodista y escritor David Cantero, mítico presentador de Informativos Telecinco, ahora al frente de Las tardes de RNE. Haciendo uso de sus redes sociales, en plenas vacaciones, Cantero compartía un mensaje de indignación por las trabas que él y su familia encuentran al viajar en autocaravana por distintos puntos del país. Según explica, lleva más de 20 años viajando de esta manera «y cada vez es más difícil, cada vez se siente más el rechazo, la discriminación, el 'racismo autocaravanero'» . denunciaba el periodista. A su vez, expresaba su ánimo por resistir: «Seguiremos viviendo esta loca aventura, disfrutando de viajar con nuestra pequeña casa a cuestas, con nuestro hogar sobre ruedas, respirando cada noche un aire diferente». Con dureza, Cantero señalaba el rechazo que siente solo por ser usuario de este tipo de vehículo e indica que, aun así, sigue «respetando incluso a los que no nos respetan, teniendo una paciencia infinita con los que no entienden una mierda y no dejan de poner trabas, obstáculos y barreras , con los que no conciben una forma de vida intensa, muy diferente, compleja a veces, pero muy divertida. El escritor y artista considera «completamente absurdo» que len muchos ayuntamientos de los lugares que visita «no entiendan y aprovechen y fomenten un modelo de negocio muy sencillo y lucrativo ». Además, reprocha que no se instalen buenas áreas para estos vehículos, como dice que ocurre en toda Europa, además de descuidar a este tipo de turista «que se deja un montón de pasta allá donde recala, pernocta pasa un par de días» en los que consumen, dando beneficios y negocio, según él, a sitios «que muchos siquiera saben que existen». La queja se refuerza reiterando su hartazgo de encontrar dificultades y complicaciones a aquellos que veranean o viajan en campers y autocarabanas: «¿Lo entenderán algún día? Por fortuna aún quedan lugares, aunque cada vez sea más difiícil encontrarlos », concluía Cantero en su reflexión compartida en Instagram junto a una fotografía de su vehículo.