Los hermanos Pou se aventuraron a cumplir su promesa de subir al Alpamayo, una montaña de la Cordillera Blanca peruana que se conoce como "la montaña más bonita del mundo".Una salida nocturnaA las 23:15 de la noche comenzaron su andadura bajo un cielo estrellado, pero con mucho frío. El campo alto lleno de tiendas de campaña de muchas expediciones, por lo que la masificación también era un factor a evitar."Es una escalada chulísima, hemos decidido salir pronto, para llegar los primeros" aseguró Iker Pou. El ascenso continuó y superaron el primer muro, de unos 20 metros y que definieron como "muy tieso".A las 3:30 horas llegaron a la cima, en solitario y con un silencio abrumador. "¡Por fin nos hemos subido a esta que dicen que es una de las montañas más bonitas del mundo!". Exclamó Eneko ya desde la cumbre. Las bajas temperaturas y el esfuerzo realizado pasaron factura a ambos hermanos, que se vieron exhaustos al alcanzar la cumbre.Un descenso con sabor a gloriaA pesar de la fatiga, Iker y Eneko tuvieron un descenso más tranquilo, en el que la exigencia del rápel quedó opacada por la ilusión de haber completado la ruta que en 1993 fue abierta por su paisano Aritza Monasterio.