Harry y Meghan vuelven al Reino Unido seis años después del 'Megxit'

Wait 5 sec.

Seis años han tenido que pasar desde aquel sonado 'Megxit' en 2020 para que el príncipe Harry y Meghan Markle den un giro radical a sus vidas. La pareja tiene previsto regresar al Reino Unido a finales de este mes para establecerse de forma prolongada en una residencia privada a las afueras de Londres, dejando tras de sí su etapa de residencia fija en California. La decisión cobra firmeza con la escolarización de sus hijos, Archie y Lilibet, matriculados para iniciar las clases en un colegio británico a partir de septiembre.Este retorno se produce tras un periodo convulso marcado por el desgaste de sus proyectos empresariales y mediáticos en Estados Unidos, que no alcanzaron los resultados esperados. Sin embargo, su vuelta al mapa británico no implica una restitución de su estatus real. Ambos mantendrán un perfil privado y sin agenda oficial dentro de la monarquía, un punto que ya ha sido comunicado al rey Carlos III.La distancia física se reduce, pero las heridas institucionales permanecen. Aunque la cercanía facilitará el contacto familiar con el monarca, el regreso tras estos seis años de distanciamiento no contempla por el momento una reconciliación con los príncipes de Gales, dejando claro que este movimiento busca redefinir su vida familiar y profesional, pero sin dar marcha atrás en la ruptura formal con la Corona.La entrevista con Oprah WinfreyEn marzo de 2020, estalló la pandemia y también la polémica entrevista de ambos con Oprah Winfrey. A la presentadora le revelaron que un miembro de la familia real, cuyo nombre no revelaron, había hecho un comentario racista sobre el futuro tono de piel de su hijo Archie antes de que éste naciera en 2019.Meghan también reveló que la princesa de Gales, Catalina, la hizo llorar durante una prueba del vestido de las damas de honor antes de la boda de los duques en 2018, y que la monarquía no rectificó las informaciones iniciales que afirmaban que había ocurrido al revés.Ante las revelaciones, Isabel II mantuvo la discreción y emitió un comunicado en el que dejó claro que las cuestiones planteadas se tratarían en privado, aunque advirtió de que algunos recuerdos de lo ocurrido podían "variar", es decir, ser diferentes.