Linus Torvalds ha anunciado el lanzamiento de Linux 7.2, una nueva versión estable del kernel tan grande como es habitual y muy enfocada en el rendimiento, a juzgar por las notas ya publicadas. Las principales novedades se reparten entre los planificadores de CPU y GPU, la gestión de memoria, Btrfs, USB4 y seguridad. Lo de siempre, pero con los highlights señalados.Así, uno de los avances más destacados de Linux 7.2 está en el planificador de tareas, que estrena un balanceo de carga consciente de la caché, con el objetivo de mantener dentro del mismo dominio de caché de último nivel las tareas que comparten datos, como los hilos de un proceso, reduciendo los movimientos y fallos de caché.Linux 7.2 incorpora asimismo un planificador de GPU más «justo», como lo presentan las notas, inspirado en las ideas del CFS original de Linux y diseñado para superar las limitaciones del modelo FIFO utilizado hasta ahora. El cambio mejora el reparto de recursos y la respuesta de las aplicaciones interactivas frente a cargas gráficas intensivas, sin regresiones detectadas frente al sistema anterior.También hay novedades importantes en la gestión de memoria, incluyendo el ciclo de recuperación de MGLRU y la escritura de páginas modificadas, que se han simplificado y optimizado, con mejoras de rendimiento de hasta un 30 % en algunas cargas de MongoDB con YCSB, una gran reducción de las páginas de archivo que deben volver a cargarse y menos situaciones inesperadas de falta de memoria.La «cuarta fase» de la renovación del subsistema de swap, por su parte, unifica la asignación y contabilización del swap anónimo y de shmem mediante folios, consolida sus metadatos y reduce su sobrecarga estática casi a cero. Como referencia, montar un dispositivo de intercambio de 1 TB puede ahorrar unos 512 MB de memoria.Otra novedad destacada de Linux 7.2 es USB4STREAM, un mecanismo para transmitir datos sin procesar entre dos equipos conectados mediante un cable USB4. El controlador expone dispositivos /dev/tbstreamX que se pueden utilizar con operaciones convencionales como read() y write(), o con herramientas como cat y dd. Puede utilizarse al mismo tiempo que thunderbolt_net y admite varios flujos simultáneos.En sistemas de archivos, Btrfs activa por defecto los folios grandes, experimentales desde Linux 6.17, y añade soporte todavía experimental para folios enormes de hasta 2 MB. Incorpora además la operación GET_CSUMS, dirigida a optimizar la creación del sistema de archivos y la deduplicación, así como mejoras de rendimiento en escrituras secuenciales y E/S directa.Linux 7.2 estrena también dm-inlinecrypt, un objetivo de Device Mapper para el cifrado en línea de dispositivos de bloques, planteado como alternativa práctica a dm-crypt. Se trata de un proyecto que parte del trabajo realizado en Android con dm-default-key, pero prescinde del modo de paso directo.Completan las novedades destacadas de este lanzamiento dos nuevas opciones para las llamadas openat(): una que refuerza la seguridad al evitar que se abran elementos que no sean archivos regulares, y otra que permite reabrir directamente el archivo asociado a un descriptor. Además, se mejora la velocidad de acceso a información del sistema como /proc/filesystems y /proc/interrupts, y se sientan las bases para que sched_ext pueda utilizar subplanificadores diferentes en distintos grupos de control.En resumen, Linux 7.2 pone el foco en hacer más eficiente el trabajo del kernel: desde distribuir mejor las tareas de CPU y GPU hasta reducir el coste del swap, acelerar Btrfs o ampliar las posibilidades de USB4. Esta vez no mencionamos nada en relación con los controladores gráficos, y no es que no haya novedades, pero nos remitimos solo a las «Prominent features» que recogen en Kernel Newbies.La entrada Linux 7.2 mejora el rendimiento de CPU y GPU, la gestión de memoria y Btrfs es original de MuyLinux