«Me he dado cuenta que no es necesario un mundo mejor, pero sí luchar para conseguirlo. El resultado final… me la suda». Son los versos de Robe Iniesta que este domingo ha recordado Efrén Gómez en el parque de la Vega de Toledo. Una frase que resume el espíritu con el que este toledano afronta desde hace diez años una enfermedad neurodegenerativa y, sobre todo, la manera en la que ha decidido plantar cara a ella: acompañado de sus amigos, subido a una bicicleta adaptada y convertido el deporte en una herramienta para seguir avanzando. Hace una década, cuando estaba a punto de cumplir 30 años, Efrén fue diagnosticado de una atrofia o ataxia cerebelosa. Desde entonces, su vida cambió... Ver Más