Las sitcom fueron el formato rey de la televisión por más de cuarenta años y razones no faltan para que lo hayan sido. No solo porque eran formas de producción baratas que no requerían una gran inversión para ser exitosas. También, porque tenían la capacidad de contar historias populares que se convertían en parte de los hábitos cotidianos de los televidentes. Durante las décadas de 1980 y 1990, el género logró además crear una conexión con los televidentes que se tradujo en audiencias históricas. Lo que definió la forma en que se comprendió el formato en adelante. Pero en los años 2000, las sitcom representaron un puente dorado entre la televisión abierta tradicional y el auge del entretenimiento digital contemporáneo. Durante este período de profundas transformaciones tecnológicas, se convirtieron en el contenido de mayor valor para las nacientes plataformas de distribución digital. Series icónicas de esa década redefinieron el consumo de la cultura popular mundial. Por lo que se convirtieron en historias queridas y entrañables para un público en transición. Las sitcom no eran historias elaboradas y de alto costo, sino una exploración sobre lo cotidiano que cautivó tanto a los televidentes de mayor edad como a una nueva generación.Todo, mientras el mundo del entretenimiento cambiaba con tanta rapidez, como para que las grandes productoras y canales de televisión no tuvieran muy claro el futuro. Pero mientras recursos, medios y actores se adaptaban a los cambios inevitables del nuevo milenio, las sitcom siguieron brillando. Por lo que varias de las producciones de la época son sin duda parte de la historia de la cultura pop. Si el tema te interesa, esta lista es para ti. Te dejamos las cinco mejores sitcom de los 2000. De una poco convencional visión sobre la convivencia laboral a un homenaje a la cultura geek. Todo para los amantes de las grandes historias del mundo televisivo. The Office (9 temporadas)Transmitida desde el 24 de marzo de 2005 hasta el 16 de mayo de 2013, The Office revolucionó la comedia televisiva. Eso, al introducir de manera magistral el formato de falso documental en la televisión estadounidense. Adaptada de la serie británica homónima creada por Ricky Gervais y Stephen Merchant, esta versión norteamericana logró construir su propia identidad. Todo, gracias a la brillante interpretación de Steve Carell como Michael Scott, un jefe regional bienintencionado pero desesperadamente despistado y necesitado de aprobación constante. Ambientada en la sucursal de Dunder Mifflin en Scranton, Pensilvania, la producción se distinguió por prescindir de elementos habituales de la sitcom. Todo, para crear atmósfera con silencios incómodos, miradas directas a la cámara y un realismo casi doloroso que provocaba risas nerviosas. A lo largo de sus temporadas, la serie no solo ofreció momentos memorables de humor absurdo. También desarrolló algunas de las dinámicas humanas y románticas más queridas de la historia de la televisión. Como la icónica y entrañable relación entre Jim Halpert (John Krasinski) y Pam Beesly (Jenna Fischer). También, el uso de entrevistas individuales permitió a los espectadores conectar íntimamente con un elenco secundario excepcionalmente diverso y talentoso. Por lo que cada oficinista aportaba una capa única de excentricidad a la rutina diaria del trabajo corporativo. Al satirizar la monotonía y las absurdas políticas del entorno laboral de cuello blanco, The Office capturó el espíritu de una época. En especial, la transición hacia la era digital, convirtiéndose en un fenómeno de culto imperecedero. Cómo conocí a vuestra madre (9 temporadas) CBSLa sitcom, que se transmitió entre el 19 de septiembre de 2005 y el 31 de marzo de 2014, se convirtió en un fenómeno de culto. Todo, al llenar el vacío dejado por los grandes clásicos de la década anterior. También aportó una estructura narrativa verdaderamente innovadora y refrescante para su época. A saber: basar su premisa en responder la insinuación del título de una historia de amor entre líneas. Para eso, la producción creada por Carter Bays y Craig Thomas utiliza un recurso de encuadre único en su protagonista, Ted Mosby (Josh Radnor). Lo que le permite narrar detalladamente a sus hijos en el futuro la extensa y complicada historia de cómo conoció a su madre. Esta premisa permitió a los guionistas jugar constantemente con la línea temporal, empleando analepsis, prolepsis, narradores poco fiables y chistes internos. Pero además crear su propio mundo. Ambientada principalmente en la vibrante ciudad de Nueva York, la historia se completaba con el grupo de amigos de Ted. De Marshall (Jason Segel), Lily (Alyson Hannigan), Robin (Cobie Smulders) al inolvidable Barney Stinson (Neil Patrick Harris), definieron la madurez de toda una generación. A pesar de que su controvertido desenlace dividió profundamente las opiniones de los fanáticos, el programa dejó un legado innegable. Eso al demostrar que una comedia de situación tradicional podía ser increíblemente sofisticada en su continuidad y en su desarrollo emocional. Malcolm (7 temporadas)En antena desde el 9 de enero de 2000 hasta el 14 de mayo de 2006, representó un quiebre absoluto con los estereotipos edulcorados de la sitcom. Y en especial, el de las familias suburbanas que habían dominado la televisión durante décadas anteriores. De modo que esta brillante producción de Linwood Boomer ofreció una mirada divertida, caótica y sumamente honesta sobre la vida de una familia disfuncional. En específico, de clase trabajadora estadounidense. Para eso sigue a Malcolm (Frankie Muniz), un niño genio con un coeficiente intelectual extraordinario que debe lidiar con la frustración de su propia brillantez. Eso, mientras sobrevive al caos absoluto provocado por sus excéntricos hermanos y sus singulares padres. Uno de los elementos más revolucionarios de la serie fue la decisión de que el personaje principal rompiera constantemente la cuarta pared. Todo, para hablar directamente con los espectadores, compartiendo sus pensamientos más íntimos, quejas y filosofías de vida.Además, la interpretación de Jane Kaczmarek como la autoritaria pero devota madre, Lois, y de Bryan Cranston como el entrañable padre, Hal, marcó época. Por si eso no fuera suficiente, brindó una química actoral inigualable que elevó el nivel de cada episodio. Lo que hizo historia dentro del género de la sitcom.Arrested Development (5 temporadas)La serie tuvo una vida complicada en el mundo de la televisión. A través de la cadena Fox se transmitió del 2 de noviembre de 2003 al 10 de febrero de 2006, para luego ser cancelada. Posteriormente, tuvo un regreso en Netflix con temporadas emitidas en 2013 y entre 2018 y 2019. Por lo que se podría decir que la producción avanzó de manera complicada a través del terreno de la cultura popular.Quizás, por eso se le considera como una de las comedias más brillantes, densas y trágicamente incomprendidas de la historia de la televisión estadounidense. Creada por Mitchell Hurwitz, la serie sigue las desventuras de la aristocrática y completamente disfuncional familia Bluth. Todo, mientras esta pierde toda su inmensa fortuna debido a las prácticas financieras fraudulentas del patriarca del clan. Michael Bluth, interpretado de forma fantástica por Jason Bateman, se ve obligado a asumir una imposible tarea. La de mantener unidos a sus increíblemente egoístas y manipuladores parientes, quienes carecen por completo de sentido de la realidad o de empatía. El programa revolucionó el género mediante una estructura que combinaba material grabado en estilo de falso documental, fotografías de archivo y elementos gráficos en pantalla. Además, con la icónica narración omnisciente de Ron Howard. Cada episodio estaba meticulosamente estructurado con múltiples capas de chistes visuales, juegos de palabras complejos y referencias cruzadas. Un hito en la televisión de finales de los 2000. The Big Bang Theory (12 temporadas)Transmitida desde el 24 de septiembre de 2007 hasta el 16 de mayo de 2019, se le considera la última gran sitcom de la televisión. Creada por Chuck Lorre y Bill Prady, la serie centró inicialmente su premisa en la convivencia de dos físicos brillantes. Sheldon Cooper (Jim Parsons) y Leonard Hofstadter (Johnny Galecki), ambos con problemas para socializar. Por lo que sus vidas cambian de forma radical cuando la aspirante a actriz Penny (Kaley Cuoco) se muda al apartamento de enfrente. El programa se volvió famoso al introducir la cultura nerd, la ciencia de vanguardia, los videojuegos y los cómics en el corazón de su historia. Pero también al evolucionar como parte de una visión completamente nueva de la familia extendida. Acompañados por sus singulares amigos Howard Wolowitz (Simon Helberg) y Raj Koothrappali (Kunal Nayyar), el grupo de científicos navegaba por situaciones cotidianas con un enfoque hiperracional. Pero que contrastaba de manera hilarante con el sentido común del personaje de Penny. A través de sus temporadas, la serie expandió significativamente su universo. También incluyó a personajes femeninos brillantes como Amy Farrah Fowler (Mayim Bialik) y Bernadette Rostenkowski (Melissa Rauch). Por lo que equilibró la dinámica de género y extendió su longevidad en antena. Lo que le permitió dejar una huella indeleble en la cultura popular contemporánea. Seguir leyendo: Las cinco mejores sitcom de los 2000