El nuevo Dovbush T40 supone un salto respecto a los drones tácticos que dominan el frente: tiene casi cinco metros de envergadura, más de 24 horas de autonomía y ha sido concebido para reconocimiento a gran distancia y misiones de ataque. Ucrania asegura además que presenta una firma radar extremadamente baja y resistencia frente a la guerra electrónica.