José Mourinho vuelve a estar ante un partido oficial como entrenador del Real Madrid 13 años después. El portugués inicia este fin de semana su segunda etapa en el banquillo blanco visitando al Espanyol en el RCDE Stadium y lo hace con un mensaje muy claro: en el Real Madrid el éxito se mide en títulos.Después de una pretemporada marcada por la llegada progresiva de los internacionales que disputaron el Mundial, Mourinho considera que su equipo está preparado para empezar a competir, aunque reconoce que le habría gustado disponer de algo más de tiempo para trabajar con toda la plantilla."Me gustaría tener una semana más para tener las cosas mejor, obviamente sí, pero estamos ya cansados de amistosos. No es por los amistosos por lo que tenemos amor a esta labor, queremos partidos verdaderos", aseguró el portugués.El Real Madrid cierra así una preparación en la que ha disputado cuatro amistosos, con tres victorias y un empate, antes de afrontar la primera prueba real del nuevo proyecto."No siento presión, siento adrenalina"Mourinho llega tranquilo al estreno. La experiencia acumulada durante más de dos décadas en los banquillos hace que afronte el regreso a LaLiga sin la presión que podría acompañar a un debut de estas características."Estoy bien. Es el primer partido de la temporada, pero llevo más de 20 años viviendo esto. Estoy tranquilo, es una temporada más. Un partido más. No diría que siento presión. Diría adrenalina, que es positiva. Yo quiero sentirla, pero presión no. Ni por el debut ni por ningún partido de fútbol. Tengo mucha confianza en el trabajo que hemos hecho. Tengo mucha confianza en la ambición de los jugadores, en su mentalidad y la pasión que me están demostrando cada día".Le medirán por los títulosUna confianza que no rebaja las exigencias. El Real Madrid afronta el nuevo curso después de dos temporadas sin títulos y Mourinho sabe cuál será la vara de medir al terminar la campaña: "Hay muchos modos de mirarlo, pero el único modo de ser pragmáticos son los resultados. Se puede hacer un gran trabajo a muchos niveles, se puede mejorar la estructura, preparar el club para los próximos años… Pero son los resultados los que cuentan. Tenemos cuatro competiciones, tres más una ‘pequeñita’ competición. Y terminar una temporada sin trofeos en el Real Madrid no es una temporada exitosa".Incluso bromeó sobre quién asumirá la responsabilidad si el proyecto no funciona: "Tengo un ‘staff’ bueno, jugadores buenos… SI no va bien, entrenador malo"."Ya es mi equipo, para bien o para mal"Pese al poco tiempo que ha podido trabajar con algunos futbolistas, Mourinho siente que la plantilla ya es suya y reivindica la evolución constante como una obligación: "Ya es mi equipo, para bien o para mal. Si vamos al concepto del equipo perfecto, nunca, porque yo pienso que cada día es una oportunidad para mejorar. Un equipo siempre tiene espacio para mejorar. En esto estamos trabajando seis semanas, con algunos un par de días, pero el fútbol no espera por nosotros".El portugués considera que la unión que ha encontrado dentro del vestuario es uno de los grandes puntos de partida para la temporada. "Veo a la gente con una voluntad grande de hacer las cosas bien, un grupo que está unido" José MourinhoY puso como ejemplo unas recientes declaraciones de Yan Diomande, el fichaje más caro del verano madridista, que aseguró estar dispuesto a "morir" por Mourinho: "Es una expresión, no vamos a seguirla palabra por palabra. Es una expresión que me gusta, pero me gustaría todavía más: 'Yo estoy disponible para morir por mi grupo, por el Real Madrid', pero creo que es lo que quiere decir cuando utiliza mi nombre", explicó.Mourinho entiende que ese mensaje no es exclusivo del marfileño, sino que representa el compromiso que percibe en toda la plantilla: "Las palabras de Diomande no son diferentes a lo que veo en todos, veo a la gente con una voluntad grande de hacer las cosas bien, un grupo que está unido. No somos el grupo perfecto, porque no existe, no voy a pensar que voy a estar aquí sin tener ningún problema, no voy a ser naif, pero el grupo está fuerte y el mensaje de Diomande se aplica a todos", resumió.El primer momento de frustraciónEl estreno oficial obligará también a Mourinho a tomar por primera vez decisiones que dejarán a futbolistas importantes fuera del once. El técnico considera que la forma en la que la plantilla gestione esas primeras decepciones será una prueba importante para comprobar la fortaleza del grupo."Por primera vez va a llegar mañana un momento de frustración para muchos: primer partido, primera vez que el entrenador tiene que elegir, primera vez que yo voy al banquillo y me siento frustrado. Son momentos que tienen que saber vivir individualmente y como grupo".Mourinho quiere una plantilla competitiva hasta el punto de que elegir el once resulte complicado cada semana: "Cada partido será un momento difícil para mí, espero, porque espero que ellos trabajen como están trabajando. El día que uno se deja comer por la frustración y baja el nivel, decisiones fáciles para mí, yo no quiero decisiones fáciles. Para llegar a final de la temporada y tener algo que celebrar, el equipo tiene que saber pasar momentos de frustración", añadió."Los capitanes me están conociendo"En ese proceso tendrán también un papel importante los capitanes: "Yo estoy contento con todos. Pienso que los capitanes me están conociendo. Ellos también tienen la capacidad de observar, analizar, conocer bien. Yo quiero que ellos me conozcan por cómo me observan y cómo me analizan. Están jugando un poquito defensivamente, todavía en este proceso".Hasta ahora, asegura, no han tenido que afrontar ninguna situación realmente complicada: "Los capitanes todavía no han tenido que ser capitanes, en el momento difícil, que llegará, vamos a ver, pero de momento muy bien, buena cooperación. Los jugadores me están ayudando mucho a no tener problemas, el grupo está ayudando mucho a los capitanes a estar en un período de observación y tranquilidad", apuntó.Así se gestó su regreso 13 años despuésMourinho también explicó por primera vez cómo comenzó a tomar forma su regreso al Real Madrid.El portugués reconoció que inicialmente no dio demasiada importancia a las informaciones que le relacionaban nuevamente con el club: "Primero fueron los rumores y luego el contacto. Aunque lo normal es al revés. Cuando me dicen por primera vez que el Real Madrid está interesado, no le di demasiada importancia. Luego, cuando el Madrid me contacta ya estamos -el Benfica- eliminados, en la parte final de la temporada… y ahí me llega la pregunta, más o menos durante los dos últimos partidos con el Benfica".El vínculo con el Real Madrid, sin embargo, nunca desapareció completamente. Mourinho reveló que Florentino Pérez le telefoneaba después de los títulos conquistados por el club durante los 13 años que estuvo fuera."Cada título del Real Madrid, tenía la llamada del presidente, pero una llamada a la que siempre he respondido que no tiene nada que ver conmigo. Me alegro de que el trabajo que he hecho aquí haya dejado cosas positivas, pero los títulos son de los que estaban aquí. Sin echar de menos, si me preguntas si siento algo por la Roma, el Inter, el Chelsea… por estos clubes, sí, siento algo y les deseo que les vayan bien. No hablo del Benfica porque tiene algunas cosas más que estas".Un Mourinho "más tranquilo"El entrenador que vuelve al Real Madrid asegura ser diferente al que abandonó el club en 2013. La experiencia, según explicó, le ha permitido afrontar su profesión y su vida con una perspectiva distinta."El Mourinho de hoy es el que está en condiciones de aconsejar al Mourinho de 2013. Es como tu padre el que te aconseja a ti. Lo único que digo es que tienes que estar siempre muy tranquilo. Y es más fácil estar tranquilo, ahora. No me refiero al modo de vivir un partido o un resultado y sí en la vida. En una semana tienes cuatro horas de media de fútbol, pero si multiplicas 24 horas por siete tienes un montón y son estas horas en las que tienes que mantener la tranquilidad. Estoy en mejores condiciones hoy respecto a las que llegué en 2010 y cuando partí en 2013", señaló.Sami Khedira, su mano derechaSu regreso también ha traído consigo el de un viejo conocido de su primera etapa: Sami Khedira. El excentrocampista alemán forma parte del cuerpo técnico de Mourinho como segundo entrenador, ocupando un perfil similar al que tuvo Aitor Karanka entre 2010 y 2013."En todos los clubes me gusta una persona de la casa, con este tipo de perfil. En mi primera etapa fue Aitor Karanka. De jugadores del Real Madrid de mi tiempo, que ya no jueguen, con un perfil psicológico que me gusta… Xabi Alonso entrenador de nivel alto, Álvaro Arbeloa entrenador de nivel alto, Luka Modric todavía está jugando, Granero hombre de negocios… y me quedé con dos o tres nombres. La primera vez que hablé con Sami sentí lo que me gusta sentir. ‘Estoy en Estados Unidos trabajando para FIFA, pero si tengo que ir, voy mañana’, dijo. Tiene una relación óptima con los jugadores", explicó.El portugués también justificó los cambios realizados en otras áreas del cuerpo técnico, entre ellos la salida de Luis Llopis como preparador de porteros y la continuidad de Antonio Pintus."De Llopis no conozco la persona ni el trabajo. Quizá he hecho algo que no debería… pero yo quería una persona que ya había trabajado conmigo. Después, Antonio Pintus y Antonio Silva he pensado que los dos podían encajar muy bien porque tienen áreas de intervención diferentes y modos diferentes de pensar", señaló.Paz entre Valverde y TchouaméniOtro de los asuntos que encontró Mourinho a su regreso fue la relación entre Fede Valverde y Aurelien Tchouaméni después del altercado protagonizado por ambos durante el tramo final de la pasada temporada.El técnico aseguró que no ha necesitado intervenir: "Yo, sin saber el problema, miro la llegada de Tchouaméni y cómo se relacionan y no puedes ni imaginar lo que pasó la temporada pasada. Han sido ellos los que me han dicho que no tengo que hablar con ellos, no tener ningún tipo de influencia para traer la paz. Se trata de amistad, cooperación y es como si no hubiera pasado nada", explicó.Mourinho llegó a Valdebebas con información sobre lo sucedido, pero optó por comenzar desde cero: "Yo he llegado con mucha información. He estado aquí tres años, tengo mis contactos de base. Yo he llegado a saber muchas cosas, pero he decidido partir de cero, obviamente en una posición privilegiada. Desde el primer día en que llega Tchouaméni, yo estoy atento, y no he sentido ninguna necesidad de hablar, de traer un tema que ha sido difícil para él y para todos, porque he visto la normalidad".Vinícius se queda: "Los mejores tienen que estar aquí"Mourinho también cerró cualquier debate sobre Vinícius Júnior después de que el brasileño haya renovado su contrato hasta 2032: "Cuando llegué y me explicaron la situación, dije: '¿Se quiere quedar?'. Y me dijeron: 'Sí, era una cuestión de números y sus agentes, pero se quiere quedar’, y ahí me quede muy tranquilo. No quiero valorar si es el mejor del mundo, entre los tres, los diez mejores… Pero es de los mejores del mundo. Y los mejores tienen que estar aquí", sentenció.El portugués aseguró haber encontrado a un Vinícius comprometido con recuperar la mejor versión del Real Madrid: "Yo no sé el motivo o si tuvo algún problema anterior. Él quiere ganar. Él quiere estar a gusto en el campo. Y sabe lo que quiero yo desde el punto de vista táctico. Está feliz. Cada pequeña conversación que hemos tenido acaba con un ‘vamos a volver a ganar y ser felices’", añadió.El reto de juntar a Vinícius, Mbappé y BellinghamEl entrenador tampoco considera un problema la convivencia de las grandes estrellas sobre el terreno de juego.Para Mourinho, los mejores futbolistas necesitan precisamente compartir equipo con jugadores capaces de pensar y ejecutar las acciones a su misma velocidad.“Los jugadores top tienen frustración cuando no juegan con jugadores top porque no piensan o ejecutan a su misma velocidad. Ancelotti encontró en Brasil la posición perfecta para Vinícius, Deschamps en Francia para Mbappé y Tuchel en Inglaterra para Bellingham. Para Mourinho es más difícil, pero ahí estamos”, reconoció.Será una de las grandes tareas del portugués durante la temporada: encontrar el equilibrio para explotar simultáneamente el talento de algunas de las mayores estrellas del fútbol mundial.Rodri era "la guinda"Mourinho también habló sobre el mercado de fichajes y, especialmente, de Rodri Hernández, finalmente traspasado por el Manchester City al Barcelona.El entrenador reconoció abiertamente que el Real Madrid intentó incorporar al capitán de la selección española, aunque considera que su ausencia no deja ningún agujero en la plantilla."No tenemos un déficit. Quisimos fichar a Rodri porque sería como poner la guinda. Es un gran jugador, con experiencia y estatus. Pero tenemos a Camavinga, Tchouaméni, Valverde, Bernardo, Arda Güler… No tenemos un problema o tenemos que ir a por otro jugador".El portugués da así por cubierta una medular que cuenta con numerosas alternativas y en la que Bernardo Silva y Arda Güler pueden asumir un importante peso creativo.Mourinho abre la puerta a la canteraLos jóvenes también tendrán oportunidades durante esta segunda etapa. Mourinho adelantó que tres canteranos formarán parte de la convocatoria para el estreno frente al Espanyol."Mañana estarán en el banquillo tres: Rivas, Cestero y Ciria. A mí me gusta trabajar con 20-21 jugadores, máximo 22, y ellos están ocupando estas posiciones libres. No serán siempre los mismos, voy a querer motivar, hacerles entender que la puerta está abierta. Esta semana les toca a estos tres, y tocará a muchos más".Una política que pretende mantener activa la competencia tanto entre los jugadores del primer equipo como entre quienes llaman a la puerta desde las categorías inferiores."No tengo un once ideal"Precisamente la competencia es una de las ideas que Mourinho quiere instalar desde el primer día. El entrenador rechaza establecer una alineación titular inamovible y pone como ejemplo las posiciones en las que dispone de dos futbolistas de primer nivel."No tengo un once ideal, o, si tengo, no quiero tener, quiero tener la puerta abierta a la competición. Un once ideal no quiero sentirlo. Si hablamos de jugadores de alto nivel, como Trent y Dumfries, Cucurrella y Carreras, dos ejemplos, no es posible pensar que uno vaya a jugar 60 partidos y el otro no juegue. Tenemos mucha calidad", concluyó.El Espanyol será el primer examen real de un proyecto que empieza con un Mourinho diferente al que se marchó en 2013, pero con una exigencia que permanece intacta. El portugués vuelve a sentirse preparado para competir y tiene claro cuál será el criterio definitivo para juzgar su segunda etapa: en el Real Madrid, una temporada sin títulos no puede considerarse exitosa.