Despedidos tras el cierre de Arkane Austin, volvieron para terminar el último parche de Redfall

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Harvey Smith revela que varios desarrolladores de Redfall pidieron permiso a Microsoft para regresar a Arkane Austin y terminar la actualización 1.4 tras el cierre del estudio.El cierre de Arkane Austin en mayo de 2024 puso punto final al estudio responsable de Prey y Redfall, pero algunos de sus desarrolladores todavía tenían una última tarea pendiente. Harvey Smith, director creativo de Redfall, ha revelado que varios miembros del equipo pidieron a Microsoft que les permitiera volver a trabajar para terminar y publicar la última gran actualización del juego.Smith lo ha contado en una entrevista con The Game Business junto a Ben Horne. Tras el complicado lanzamiento de Redfall en 2023, Arkane Austin pasó aproximadamente un año intentando mejorar el juego. «Corregimos miles de errores», recuerda el creativo, pero cuando Microsoft decidió cerrar el estudio todavía tenían en desarrollo la versión 1.4, una actualización que solucionaba numerosos problemas y añadía importantes novedades.La situación llevó a los propios desarrolladores a dirigirse a Microsoft con una petición bastante poco habitual: «Sé que ya no trabajamos aquí, pero ¿podemos publicarla, por favor?». Según Smith, Microsoft aceptó y permitió que seis o siete antiguos empleados regresaran al edificio, después de haber sido despedidos, para completar el trabajo.Harvey Smith cree que Redfall habría sido «mucho mejor» si hubiera debutado asíEl resultado fue la actualización 1.4, publicada a finales de mayo de 2024 como despedida definitiva de Arkane Austin. Entre sus novedades estaba el esperado modo offline, especialmente importante para garantizar que Redfall pueda seguir funcionando aunque en algún momento desaparezcan sus servidores, además de la posibilidad de pausar las partidas en solitario, mejoras en la inteligencia artificial y nuevos sistemas de progresión.Smith considera que aquella versión estaba muy por encima del juego que llegó originalmente a las tiendas. «Si hubiéramos tenido eso el primer día, no habría incendiado el mundo, pero habría sido un juego mucho, mucho mejor», asegura. El desarrollador no intenta presentar el parche como algo que hubiese convertido a Redfall en un fenómeno, pero sí cree que habría cambiado considerablemente su estreno.El creativo también recuerda que Redfall fue un proyecto especialmente difícil, ya que Arkane Austin estaba especializado en experiencias para un jugador como Dishonored y Prey, mientras que este juego apostó por una estructura de mundo abierto, cooperativo y elementos propios de los títulos como servicio. A estos retos se sumaron la pandemia y la marcha de numerosos desarrolladores durante los años de producción.La actualización 1.4 terminó convirtiéndose así en el último trabajo publicado por Arkane Austin, realizado en parte por desarrolladores que técnicamente ya habían dejado de pertenecer al estudio.