En el espectro de la extrema derecha europea no es fácil, pese a las coincidencias ideológicas fundamentales, hacerse un croquis exacto del quién es quién y, mucho menos, de quién se lleva bien con quién. La división se ha acentuado en los últimos años entre quienes integran el grupo Conservadores y Reformistas Europeos (CRE), fundado en su día con el concurso de los Tories británicos, hoy obviamente fuera de las instituciones de la Unión Europea (UE), y el grupo de Patriots. Este último lo preside el líder de Vox, Santiago Abascal, gracias a sus buenas conexiones con la líder de Agrupación Nacional (el antiguo Frente Nacional) Marine Le Pen y con el ex primer ministro de Hungría, Viktor Orbán. El primero tiene como principal cabeza visible a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, con la que Abascal cultivó muy buena relación antes de su llegada al poder (participó sonadamente en mítines de Vox antes de ser mundialmente conocida, a lo que le ayudó su buen manejo del castellano) aunque ahora formen parte de grupos distintos, si bien en Vox siguen presumiendo de la sintonía entre ambos líderes. Seguir leyendo....