La prórroga de la central nuclear de Almaraz, en Extremadura, hasta 2030 aprobada por el Gobierno en pleno sopor de agosto, ha abierto la veda sobre si otras plantas en otras comunidades seguirán los mismos derroteros. En el caso de Catalunya, los municipios que albergan Ascó I, Ascó II y Vandellós, todas ellas en la provincia de Tarragona, han manifestado que esperan que se produzca un efecto dominó. Sin embargo, en la Generalitat no contemplan una alteración del calendario de su cierre, previsto, respectivamente, para 2030, 2032 y 2035, tal y como queda recogido en la planificación estatal que se rubricó en 2019.Seguir leyendo....