Un partido de fútbol escolar en Dakota del Sur terminó en escándalo luego de que un defensor del Rapid City Central derribara por la espalda a un rival del Brookings High School y lo atacara en el suelo con una patada y varios puñetazos en la cabeza. Compañeros, entrenadores y árbitros ingresaron al campo para frenar la pelea, el juego se detuvo 10 minutos y el agresor fue retirado de la cancha.