Desde que, en 2019, José Fraile comenzó a notar una pequeña molestia ocular en su ojo izquierdo, que acabaría siendo el primer síntoma de la coriorretinopatía serosa central que después le diagnosticaron, empezó a dar tumbos entre distintos especialistas. "He visto a multitud de oftalmólogos, en la sanidad pública y en la privada", confiesa años después este ingeniero que trabaja en proyectos energéticos y en diciembre cumple 55 años. Seguir leyendo....