A la hora señalada, la puerta del Museo Uri Geller se abre justo cuando voy a llamar. Y allí, emergiendo bajo el sol de la Vieja Jaffa, el corazón histórico de Tel Aviv, está el propietario. En una mano sostiene un pequeño recipiente con lo que parece comida para gatos. Por ahora, la pistola que lleva siempre consigo permanece oculta. «¡Llegas justo a tiempo! –exclama–. Estaba a punto de dar de comer a mis pájaros. Hago esto todas las mañanas». Así comienza un día agradablemente extraño con Uri Geller. El ilusionista cumple 80 años este 2026. «¿Te lo puedes creer?», pregunta con los ojos muy abiertos. Pero debe de ser cierto: han pasado más de cinco décadas desde que en... Ver Más