El resultado explica poco de lo que ocurrió durante buena parte del amistoso entre el Manchester City y el Barça. Un 2-2 que, sin contexto, podría invitar a pensar en un partido igualado, pero que tuvo dos caras muy diferenciadas. Una primera de dominio azulgrana, con un Barça reconocible, intenso y muy superior a su rival, y una segunda marcada por el contexto y el protagonismo de las jugadoras más jóvenes.Seguir leyendo....