Cuando la organización benéfica CAW Flandre-Orientale decidió remozar el edificio que le sirve de sede en el municipio de Dendermonde ( Bélgica ), no podía imaginar que las paredes del sótano escondían un tesoro valorado en unos nueve millones de euros . Fueron los obreros que llevaban a cabo la reforma quienes lozalizaron unos 50 lingotes y cientos de monedas y pepitas de oro antes de avisar a la Policía del hallazgo. «Unos trabajadores encontraron una gran cantidad de oro durante unas obras de excavación en la calle Van Langenhovestraat y se pusieron en contacto con nosotros de inmediato (...) Nuestros servicios lo recogieron, lo inventariaron y lo guardaron lo antes posible en una caja fuerte de alta seguridad de... Ver Más