Tras la polémica 'Citizen Vigilante' es el turno de 'Luchar o morir: Infieles', antiislamista y con Jonathan Majors al frente

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Este mismo verano quienes así lo quisieron, porque incluso Elon Musk la subió gratis para todo el mundo a la red social X, pudieron ver la película croato-alemana Citizen Vigilante, del director Uwe Boll, famoso por haber arruinado él solo más adaptaciones del mundo de los videojuegos a la gran pantalla que nadie, y protagonizada por Armie Hammer, quien había sido acusado públicamente en 2021 de agresión sexual, abuso y canibalismo.Ahora y siguiendo su estela, y también compartiendo premisa e incluso situaciones personales de sus protagonistas, llega Run Hide Fight: Infidels, cuya primera parte tradujimos en nuestro país como Luchar o morir.Guerra de valoresSi en aquel entonces, 2020, la acción nos trasladaba hasta un instituto en el que un grupo de estudiantes tenía que enfrentarse a un tiroteo dentro de la propia instalación, esta nueva entrega cambia el escenario por un campus universitario y vuelve a recurrir a la fórmula del thriller de acción con jóvenes obligados a luchar por su supervivencia. La película está escrita y dirigida de nuevo por Kyle Rankin y tiene como principal reclamo a Jonathan Majors, que interpreta a un veterano de la Fuerza Delta que regresa a Kansas City y termina implicado en una situación extrema. En esta ocasión, el argumento gira alrededor de un grupo de terroristas islamistas radicales que toma un campus universitario liberal y un campamento de protesta propalestino, donde pretenden imponer la ley islámica y ejecutar a quienes consideran infieles.La polémica está servidaLa propuesta, producida por The Daily Wire, la compañía de medios fundada por Ben Shapiro, ha generado una importante polémica incluso antes de su estreno debido a la forma en la que relaciona el activismo propalestino con el terrorismo islamista. El tráiler muestra banderas del Estado Islámico, imágenes de los atentados del 11 de septiembre y referencias a los campamentos universitarios propalestinos de 2024, estableciendo una conexión que sus detractores consideran abiertamente islamófoba.La controversia también ha alcanzado al propio contenido del filme, ya que uno de los discursos del personaje de Majors sostiene que el islam conquistará Occidente mediante la inmigración y la natalidad, reproduciendo teorías habituales de determinados movimientos de extrema derecha. Sue Obeidi, vicepresidenta de la oficina de Hollywood del Muslim Public Affairs Council, calificó la película de xenófoba e islamófoba en un artículo publicado en Los Angeles Times.Run Hide Fight: Infidels supone además uno de los proyectos más llamativos en la nueva etapa profesional de Jonathan Majors después de su condena de 2023 por agresión imprudente y acoso en el caso relacionado con su expareja Grace Jabbari. El actor fue apartado posteriormente de varios proyectos de Hollywood, incluyendo sus trabajos con Marvel.