Se han producido retenciones de una treintena de personas en una zona montañosa de las inmediaciones de Castillejos. La madrugada y las primeras horas de la mañana de este sábado han transcurrido en la frontera con normalidad y calmaEl Gobierno endurece el discurso sobre la inmigración asediado por la crisis de Ceuta Nueva jornada de tensión en la frontera de Ceuta. Las fuerzas de Seguridad de Marruecos han asegurado que han frustado este sábado un intento de cruzar de forma irregular a la ciudad española de cientos de migrantes, en su mayoría subsaharianos, que se habían ocultado en las afueras de la urbe fronteriza de Fnideq (Castillejos en español). Horas después, EFE ha podido constatar que alrededor de una treintena de personas fueron interceptadas tras intentar cruzar la frontera en esta zona. Las retenciones se registraron en una zona montañosa de las inmediaciones de Fnideq. Fuentes de Seguridad marroquíes indicaron a EFE que el incidente se registró en una zona montañosa, en las afueras de Castillejos y al suroeste de Ceuta. Según las mismas fuentes, los agentes marroquíes dispersaron a los migrantes, que siguen en la zona. Este nuevo intento de salto se produce en un fin de semana marcado en rojo en Ceuta. Tras la tragedia de los pasados días 30 y 31, cuando decenas de miles de personas cruzaron a pie y a nado al enclave español con al menos 141 muertos, según organizaciones humanitarias, se había detectado en redes sociales una convocatoria para un nuevo cruce masivo para este sábado 15 de agosto. Estos movimientos en Fnideq llegan después de que la madrugada y las primeras horas de la mañana de este sábado han transcurrido en la frontera de Ceuta con normalidad y calma con la presencia de un importante despliegue policial. Los controles se mantienen en las principales carreteras de acceso a Castillejos, en especial en las procedentes de Tetuán y Tánger. La noche ha transcurrido además con una densa niebla sobre el entorno fronterizo, aunque sin que se hayan producido, hasta el momento, movimientos significativos de personas hacia el vallado y la costa ceutí. Durante la madrugada se intensificaron las tareas de vigilancia en las inmediaciones de la frontera con Ceuta, tanto en tierra como en el mar, con la intervención de lanchas rápidas de la Marina Real marroquí y drones. La frontera de Ceuta, en calma A pocos kilómetros, la frontera del Tarajal se encuentra en calma desde primera hora de la mañana de este sábado. Miles de efectivos participan en un despliegue de seguridad sin precendentes que ha organizado Rabat. La Marina Real marroquí ha activado seis embarcaciones semirrígidas en el mar. En tierra, miles de agentes de las Fuerzas Auxiliares controlan el perímetro fronterizo, apoyados por efectivos de la Gendarmería, que protegen la zona del monte. Las autoridades marroquíes refuerzan la seguridad en el paso fronterizo de Bab Sebta para prohibir el acceso a Ceuta, en Fnideq. Marruecos cuenta también con una nueva barrera metálica de unos cuatro metros de altura en las proximidades de la frontera. Las concertinas han sido instaladas desde principios de esta semana, y se ha levantado en la vía que conecta Fnideq con el paso fronterizo de Ceuta y busca impedir que posibles concentraciones de personas puedan aproximarse directamente al entorno fronterizo. El dispositivo no se ha limitado al perímetro fronterizo. Según han informado los medios de comunicación marroquíes y ha podido confirmar Europa Press, los controles se han extendido hasta la localidad más próxima a la frontera, Castillejos, a apenas dos kilómetros del perímetro marroquí. Allí se ha establecido un primer filtro de seguridad. “Castillejos está tomada por los militares y los gendarmes”, ha asegurado un ceutí que ha viajado a Marruecos estos días atrás. En paralelo, el despliegue en el lado español también se mantiene desde la pasada noche. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil se encuentra en el mar con sus embarcaciones, mientras en tierra controlan la frontera tanto militares como agentes de la Policía Nacional. El refuerzo en ambos lados se produce después de que el 30 de julio se produjera la entrada masiva de 80.000 personas, según ha referido la ministra de Defensa, Margarita Robles, en su visita q Ceuta el pasado miércoles.