La palabra 'idiota' es término heredado del griego antiguo que significaba en origen ('idios') algo "propio", "privado" o "personal". Aquel que vivía a su bola y que solo se ocupaba de sus asuntos privados y no participaba de la política o de su entorno recibía este apelativo. En la práctica, era todo aquel ciudadano que no tenía un cargo público o estaba interesado en las decisiones del Gobierno. El concepto griego fue evolucionando y el latín redefinió el adjetivo hasta emplearlo para designar a la persona ignorante, sin instrucción, lego o sin conocimientos especializados. Hoy define la falta de entendimiento, torpeza social o estupidez. Con la misma raíz pero significado completamente distinto están palabras como 'idiosincrasia' (rasgos propios de alguien) o 'idioma' (lengua particular de un pueblo). Son estos días de verano y de vacaciones, contexto adecuado para esconderse como avestruz ante la actualidad, pero mejor no caer en la idiotez de no ver la complejidad del mundo que nos rodea y reconocer que en lo público está la solución colectiva necesaria. Las guerras de Ucrania y de Irán siguen, mientras la frontera española del sur sufre los ataques del régimen marroquí y la entrada ilegal de personas. Seguir leyendo....