Colombia se transfiguró en un minuto y medio el pasado 10 de agosto. Una semana después, las preguntas sobre lo que sucedió y qué pudo haber sido evitado cuando la naturaleza entra en acción está en boca de casi todos. El terremoto se sintió en varias zonas del país sudamericano. Han muerto 298 personas, según Medicina Legal, entre ellas 21 menores. De ese total, 288 han sido identificados y 283 entregados a sus familiares. Varios miles de heridos todavía son objeto de atención hospitalaria. Todavía hay 377 desaparecidos. El seísmo de 7,4 de magnitud destruyó por completo 12.500 viviendas y cerca de 75.000 quedaron averiadas. La pregunta sobre volver o quedarse donde se puede a veces no encuentra la respuesta oportuna en los afectados. Seguir leyendo....