Hay entregas de premios está Disney Legends, donde los premios acaban siendo lo de menos. Aquí uno entra pensando que va a cubrir una gala y sale preguntándose por qué lleva dos horas gritando como si esto fuera una Super Bowl, sumado además a una euforia colectiva que ayuda enormemente a convertir esta entrega de distinciones y reconocimiento a las personas que han hecho de Disney algo grande en un espectáculo para llorar (de emoción, obvio). La euforia además es contagiosa porque aquí hemos gritado todos. Todos también aquellos que al principio se tapaban los oídos y sentían que habían venido solo por trabajo. ¿Por qué? Porque aquí ha habido dosis de nostalgia para el mundo entero: porque aquí igual te aparecía Harrison Ford que los Jonas Brothers, se galardonaba al histórico comentarista deportivo Chris Berman a Anne Hathaway. De nuevo, ella. Primera conclusión de la noche: Disney sabe muy bien dónde dar. Lleva mucho tiempo haciendo eco en redes de los galardones a los Jonas Brothers, a Anne Hathaway... pero empezó la gala sabiendo lo que mejor sabe hacer y demostrándolo: música y cine. Y lo hacía entregando el primer premio a Lin-Manuel Miranda, el compositor neoyorquino de obras como 'Vaiana' y del musical 'Hamilton', ganador de varios Grammys y de un Pulitzer. Es la cara de la música del futuro de Disney y es el punto en la boca que quieren a aquellos que piensan que Disney sobrevive de su pasado. Y así, con un gran mash-up de varias de sus canciones, el compositor contestaba con un discurso cantado. Peliculón. Aunque en realidad la película había empezado mucho antes, en las dos horas de espectáculo previas a la gala, muy típicas en este tipo de eventos, donde desfilan los mejores disfraces. Hay gente que uno sospecha que se prepara todo el año para esto, como un joven que ha salido con una capa y, sobre una plataforma circular, ha tenido diez segundos para bailar. Lo ha hecho sí, y ha terminado abriéndose de piernas rebotando contra el suelo, desatando un nivel de enloquecimiento masivo. Sí, todo un año para estos diez segundos de pura gloria parece que han merecido la pena. ¿La prueba? Sus carcajadas. También había multitud de Mias Thermopolis entre el público, porque Anne Hathaway se convertía en una Disney Legend acompañada de su marido y sus hijos. Y lo hacía feliz, sus primeros grandes pasos en la gran pantalla fueron de la mano de esta casa, con 'Princesa por sorpresa'. La actriz ha seguido vinculada a esta familia con otras ya míticas, como 'El diablo viste de Prada', y ahora también con su segunda parte. Disney también se permitió el lujo de salir de la casa para presentarla. Siguiente momentazo. Fue la mismísima Anna Wintour, directora de 'Vogue' y la mujer que inspiró a Miranda Priestly, quien elogió, para sorpresa de muchos, a la actriz lanzándole el mayor de los piropos: «Más allá del trabajo, es una mujer con un marido que la ama, unos hijos que la adoran y multitud de amigos que la quieren». Para qué más. Y allí salía entre lágrimas, embarazada y radiante, abrazando su pasado y mirando su futuro, agradeciendo a sus hijos, también al 'sin nombre' como dijo señalando a su tripota. Allí, los reyes del crossover volvieron a hacer de las suyas. Tras recibir su premio, Anne Hathaway se fundió en un abrazo discreto con Emily Blunt, su compañera de angustias en 'El diablo viste de Prada', un momento que parecía tan espontáneo que hasta la cámara dio con él casi por casualidad, o eso quiso hacernos creer. Blunt estaba allí para presentar a su gran amigo Dwayne Johnson, La Roca, como Disney Legend. Porque sí, otro ídolo de generaciones se sumaba a la lista y demostraba que detrás de esa fachada de hombre duro hay también un corazón bastante más blandito. Al menos cuando toca recibir una estatuilla de Disney. Hay películas que, por decisión de los actores que las protagonizaron, no pueden volver. Con 'Camp Rock' sí ha habido suerte, pero con 'High School Musical' hasta ahora no. ¿Qué hace entonces Disney? Magia. Si no quieren volver, se hace un nuevo crossover para rescatar el espíritu de aquella generación y desatar la euforia. Porque, en realidad, de eso va todo esto. De euforia. Y eso es lo que suscitó precisamente Vanessa Hudgens, mítica para toda una generación por 'High School Musical', que subió al escenario para presentar a los Jonas Brothers. «Hace nada éramos unos niños corriendo por los estudios de Walt Disney, y ahora miradnos, ¿Qué nos ha pasado?», decía. Lo que ha pasado es que se han hecho mayores, también su generación, pero la nostalgia es arma poderosa y eso te puede llevar a ahorrar y cancelar incluso vacaciones con amigas como Kylie, de Canadá, que llevaba un año esperando este momento. También ha habido 'momento corporativo' porque qué sería Disney sin sus CEOs y altos cargos con sus 'original stories'. En la presentación de las novedades de ficción, el CEO de la compañía, Josh D'Amaro, contaba que él solo era un chico de Massachusetts que, de pequeño, entró una vez en Disneyland y quiso hacer de eso, un simple sueño, una realidad. Oro puro. Y no podía haber mejor momento para recuperar ese highlight de manual que premiar como Disney Legend a Bob Iger, el hombre que durante más de dos décadas estuvo al frente de la compañía y que, entre otras cosas, puso bajo el mismo paraguas a Pixar, Marvel, Lucasfilm y 21st Century Fox. Y para presentarlo, nada menos que Harrison Ford, Robert Downey Jr., Ellen Pompeo, Diane Sawyer y Al Michaels porque, aseguraban, no serían nada sin él. Hasta en una gala de nostalgia hay espacio para recordar quién manda. Y, de nuevo, momentazo americano donde los haya. Cuando se ha entregado el galardón a Chris Berman, histórico comentarista deportivo de ESPN, el público tampoco podía quedarse por debajo. Si tuviéramos que situar a Berman tendríamos que hacerlo entre Manolo Lama y Pedrerol. Lama, por ese punto de narrador veterano, voz reconocible, cultura deportiva y capacidad para convertir una retransmisión en un espectáculo; Pedrerol, por el lado gamberro, provocador y consciente de que el espectáculo también forma parte del partido. Así que, si Berman tiene su show, el público también tenía que montar el suyo. ¿Cómo? Alzando pancartas para formar un enorme tifo rojo y blanco con un 'We Love You'. En esta gala, si no hay actitud, ya se encargan de que la tengas. Justo al terminar la gala, muchos hemos salido corriendo. Algunos, para coger el autobús y evitar la hora de cola que esperaba para llegar al centro de convenciones; pero muchos otros han huido en masa hacia el D23 Marketplace. ¿Por qué? Porque estos días tocaba hacer cola virtual desde las seis de la mañana y muchos se quedaban fuera por una razón bastante humana: existe algo llamado descanso. Así que Disney ha aprovechado la tarde del domingo para abrir las puertas del D23 Marketplace y permitir que los fans puedan hacerse con las novedades que, más tarde, llegarán a las tiendas. Hasta ahora era dormir o merchandising, pero después de un momento de máxima elevación donde te sientes que formas parte de la mejor familia posible, que mejor que tener las puertas del mercado abierto para comprar en masa. Son muy buenos. Disney (1) - Cartera (0).