Un hombre de 52 años se levantó de la mesa de un local en Elbasan, Albania, donde estaba sentado con su esposa, se acercó por detrás a otro cliente de 50 años y le apuntó con una pistola a la cabeza. El arma se trabó y no disparó. La víctima reaccionó de inmediato, empujó al agresor y huyó corriendo. El atacante lo persiguió unos metros, pero poco después fue detenido por la Policía, que también incautó el arma. El incidente se desarrolló en cuestión de segundos.