Pasar unos días junto al mar es sinónimo de vacaciones para muchos conductores, pero también supone una amenaza silenciosa para el coche. Aparcar cerca de la playa expone el vehículo al salitre, la arena y el calor extremo, tres factores que pueden deteriorar distintos componentes y provocar averías cuya reparación supera fácilmente los 200 euros.Seguir leyendo....