El pasado 10 de agosto, cuando tembló la tierra, Gloria Elena Rendón estaba en Cartagena de Indias, en la cosat del mar Caribe. Allí apenas se sintió el terremoto de 7,4 grados que ha dejado al menos 314 muertos y 290 desaparecidos en Colombia, según el último recuento. Pero enseguida empezaron a llegarle noticias de los estragos que había causado en su localidad natal, Apía, una población de unos 12.000 habitantes del departamento de Risaralda incrustada en la cordillera occidental de los Andes y perteneciente al llamado Eje Cafetero. Rendón no se lo pensó dos veces y volcó todos sus esfuerzos en impulsar una iniciativa solidaria con participación española y colombiana para ayudar a la reconstrucción y la recuperación del tejido económico de su localidad y la vecina Pueblo Rico, dos comunidades rurales que ya arrastraban fragilidades previas.Seguir leyendo....