Dirección: Chris Carter.Guion: Chris Carter, Frank Spotnitz.Música: Mark Snow.Fotografía: Bill Roe.Reparto: David Duchovny, Gillian Anderson, Amanda Peet, Billy Connolly, Adam Godley, Callum Keith Rennie, Mitch Pileggi, Nicki Aycox.Duración: 101 minutos.Productora: Esto También Pasará, Glow, RTVE, Canal Sur.Nacionalidad: Estados Unidos.VER PARA CREERLa verdad está ahí fuera.Mientras va tomando forma la nueva Expediente X que prepara Ryan Coogler (Sinners), el creador de la mítica serie televisiva, Chris Carter, anunciaba a bombo y platillo que el pasado 14 de agosto podría verse a través de HULU (en nuestro caso en la plataforma Disney Plus) un director’s cut del segundo largometraje que David Duchovny y Gillian Anderson protagonizaron en 2008. A diferencia de la primera incursión de la franquicia en salas de cine, Expediente X: Enfréntate al futuro (Rob Bowman, 1998), en Expediente X: Creer es la clave se descartó hacer una historia que enlazara con la mitología de la conspiración. A pesar de haber funcionado bien aquella historia que tantas y tantas vueltas dio a lo largo de varias temporadas con alienígenas y abducciones de por medio, los 189 millones de dólares recaudados no fueron motivo suficiente para retomar las invasiones extraterrestres. El ciclo estaba cerrado. La serie había echado por vez primera el telón en 2002. Como si de Michael Jordan se tratara, Expediente X se rebeló contra una retirada definitiva. Así llegó esta Creer es la clave para alegría de sus muchos fans a lo largo y ancho del globo. La estrategia a seguir en términos propios era la de “monstruo de la semana” o, si lo extrapolamos a un argot más comiquero, historia autoconclusiva. A pesar de llevar un tiempo sin Mulder y Scully (seis años), la apuesta no funcionó. Apenas 69 millones en la taquilla global y un recibimiento frío por parte de la crítica especializada podía hacernos pensar que los archivos clasificados nunca más verían la luz. Como bien pudimos comprobar, entre 2016 y 2018 se estrenaron la temporada 10 y 11 respectivamente, con el rumbo un tanto perdido y dando claros síntomas de agotamiento.Así, siguiendo el título de esta entrega, quería creer que este nuevo montaje que restauraba el nivel de terror gestado en el guion original, iba a ser la fórmula mágica para que una producción mediocre se transformara en un bello cisne. Algo así como ocurrió con las versiones extendidas de La puerta del cielo (Michael Cimino, 1980) o El reino de los cielos (Ridley Scott, 2005). Nada más lejos de la verdad. Expediente X: Creer es la clave – Vrach Frankenshteyn cuenta con menos metraje del que se pudo ver en su día en el circuito comercial y las escenas añadidas no aportan absolutamente nada más a la experiencia del nuevo visionado. Los problemas son otros. Los problemas siguen siendo los mismos. El I want to believe continua vigente como ese cartel decorativo allá donde esté Fox Mulder que funciona como un mantra para que la fe en lo paranormal no se quiebre nunca.A lo largo de 218 capítulos, Expediente X fue una especie de cajón de sastre en el cual lo mismo aparecían vampiros, mutantes, extraterrestres o cualquier ser que encajara en una mitología ávida de emociones fuertes. Interpretando a la agente especial Dana Scully, Gillian Anderson estuvo delante de las cámaras en 217 episodios además de en las citadas películas. A pesar de correr riesgo de encasillarse, la actriz nacida en Chicago ha conseguido consolidar una carrera en la que destacan cintas como Jugando con el corazón (Willard Carroll, 1999), La casa de la alegría (Terence Davies, 2000), El último rey de Escocia (Kevin Macdonald, 2006), La casa torcida (Gilles Paquet-Brenner, 2017), o TRON: Ares (Joachim Ronning, 2025) además de participar en series/miniseries tales como Moby Dick, Pétalo carmesí, flor blanca, Grandes esperanzas, La caza, Hannibal, The Crown, American Gods o Sex Education. Doblemente ganadora del Emmy y del Globo de Oro, Anderson hizo suyo el personaje de Scully realizando una labor más que notable. Al igual que ocurriera en la serie, Scully es un personaje complejo que contrasta su escepticismo con su fe católica. Sin lugar a duda, la riqueza de su pareja protagonista permitió que el show durase durante tantos años. Mulder y Scully forman parte del olimpo de la cultura pop.El choque dialéctico entre Mulder y Scully sigue siendo uno de los platos fuertes en Creer es la clave. Tras interpretar a la agente de la DEA Denise Bryson en la aplaudidísima Twin Peaks, David Duchovny dejó el tráfico de drogas para centrarse en lo sobrenatural. Aunque Duchovny haya protagonizado otras series de éxito como Californication, nunca consiguió consolidarse como una super estrella en lo que a la gran pantalla se refiere. Más limitado que Anderson en la actuación, recordamos a Duchovny en Armas de mujer (Mike Nichols, 1988), Beethoven, uno más en la familia (Brian Levant, 1992), Chaplin (Richard Attenborough, 1992), Kalifornia (Dominic Sena, 1993), Zoolander: Un descerebrado de moda (Ben Stiller, 2001), Evolution (Ivan Reitman, 2001), Full Frontal (Steven Soderbergh, 2002), Cosas que perdimos en el fuego (Susanne Brier, 2007) o Una herencia de muerte (Dean Craig, 2022). El Mulder de Duchovny es un personaje obsesivo, solitario, con un fino sentido del humor al que apodan “el siniestro” y que solo confía plenamente en su compañera. Duchovny demandó a FOX por temas contractuales lo que causó que se bajara del barco a final de la séptima temporada, apareciendo a cuentagotas hasta el final de la serie original (9T). Si bien durante años se rumoreó con la posibilidad de que acabasen formando pareja en la ficción, la atracción resultaba más intelectual que sexual. Finalmente, Chris Carter cedió y, lo que nos encontramos en esta película tras algún que otro acercamiento previo, es una relación de pareja que no parece muy orgánica. A pesar de que la química entre ambos intérpretes (y a su vez de los personajes) es evidente, el hecho de consumar en relación romántica no acaba de funcionar por el historial acumulado.Así pues, la historia de Creer es la clave arranca seis años después de que la novena temporada echara el telón. Los otroras agentes especiales del FBI ahora se dedican a otros menesteres. Mientras que Dana Scully prosiguió con sus labores médicas, un desaliñado Mulder con pinta de no haberse duchado en semanas se encuentra confinado en casa rodeado de un montón de recortes de periódico. Como he comentado anteriormente, el I want to believe no puede faltar en la decoración. Entonces, ¿cómo es posible que esta pareja se vea inmersa en otro caso si ya no forman parte de la agencia federal? Amanda Peet (Falsas apariencias) encarna a la agente Dakota Whitney, nuevo personaje de la franquicia que contacta con Scully para que, a su vez, localice a Mulder con el fin de ayudarles en un caso con aroma a Expediente X. Esto es, otra agente del FBI ha sido secuestrada y un sacerdote con el rostro de Billy Connolly (El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos) parece ejercer de psíquico teniendo visiones del incidente. ¿El problema? Este Padre Joseph Crissman, con un look más propio de pertenecer a «Los Pistoleros Solitarios» que a la Santa Madre Iglesia, es un pedófilo con remordimientos al más puro estilo La Luz, que vive enclaustrado en una urbanización similar a la que dieron forma años después Carlos Portela y Keko en Contrition. La fe católica de Scully, así como su escepticismo en lo paranormal, choca frontalmente con el arrepentido Crissman. Mulder, como viene siendo habitual, cree que el Padre Joseph tiene algún tipo de vínculo sobrenatural con los captores. Del resto del reparto podemos destacar a Callum Keith Rennie más por ser uno de los integrantes de Battlestar Galactica que por su paso en la película dirigida por Chris Carter.El inicio de Creer es la clave promete emociones que, desgraciadamente, no acaba cumpliendo. Más allá de que aparezca Skinner (Mitch Pileggi) en el último acto para ayudar a salvar el día, echamos de menos algún villano de enjundia como el pérfido Fumador a quien dio vida en no pocas ocasiones William B. Davies. Todo el empeño que pusieron en el rodaje para evitar filtraciones (provocando que incluso varios trabajadores de la película no supieran que se trataba de Expediente X) no fue equivalente a la hora de construir una historia adictiva. La temática de trasplantes de órganos ilegales (con los -siempre- malísimos rusos de por medio) está pobremente tratada. Si quitamos a Mulder y Scully de la ecuación, Creer es la clave es un thriller con toques de fantástico la mar de insípido con hechuras de telefilm.Como en las añoradas cinco primeras temporadas, el rodaje de Creer es la clave tuvo lugar en la fría Vancouver. Sin embargo, la ciudad canadiense no fue talismán para tratar de reverdecer viejos laureles. Expediente X: Creer es la clave – Vrach Frankenshteyn es una anécdota que no merece mucho más que esta entrada que le estamos dedicando. En caso de que queráis verla, recordad que está únicamente en su versión original y los subtítulos en español latino. Ni siquiera las voces de Lorenzo Beteta, María del Mar Tamarit y Juan Luis Rovira pueden ayudarnos a pasar el mal trago. Resumiendo, en caso de querer disfrutar con X-Files, la mejor opción sigue siendo recuperar los mejores capítulos de una serie que es historia de la televisión. Para ayudaros en tan laboriosa tarea me veo obligado a recomendaros una lectura apasionante. Escrito por Sara Martín Alegre, La verdad sin fin (Dilatando Mentes Editorial) no solo sirve de guía para refrescar la memoria, sino que contiene detallados análisis tanto de los personajes principales, como del conjunto de la mitología. Una auténtica joya.LO MEJOR+ El carisma imperecedero de Mulder y Scully.+ Aunque no se aprovechara su potencial, el complejo personaje del Padre Joseph.+ El talento de Gillian Anderson. LO PEOR– Historia pobre con un guion poco trabajado.– Esta nueva versión no aporta absolutamente nada a la estrenada en 2008.– Lo innecesario de la relación sentimental entre la pareja protagonista.