Las próximas horas están llamadas a ser decisivas en el desenlace final del fichaje de Rodrigo Hernández por el FC Barcelona, toda vez que la nueva oferta presentada por los blaugrana al City acerca mucho las posiciones de ambos clubs. No será esta una contratación al uso, sino que de concretarse felizmente permitirá al Barça incorporar a un jugador con un perfil personal muy alejado de la superficialidad y postureo que se impone en el mundo del fútbol. Basta con echar un vistazo a su entorno familiar para concluir que el Balón de Oro del 2024 se trata de un futbolista con una prioridades diferentes a las de la mayoría de colegas de profesión. Tanto su padre Antonio Hernández, ingeniero, como su madre, Elena Cascante, directora de marketing, jugaron un papel muy importante en su formación, no solamente en lo deportivo sino también en lo académico. Insistieron mucho en que el fútbol no desplazara a los estudios cuando se concretó, siendo un adolescente, su fichaje por el Villarreal, manteniendo su formación hasta completar la carrera de Administración y Dirección de Empresas en la Universitat Jaume I siendo ya profesional del balón. Incluso su pareja, Laura Iglesias, con quien mantiene una larga relación desde la etapa universitaria, ejerce de cirujana.Leer más]]>