Estos días se discute en internet lo que muchos han llamado el 'fin' o la 'caída' de los influencers. Creadores de todo tipo comentan y especulan sobre por qué está el público tan enfadado con ellos cuando son, básicamente, la gasolina que hace funcionar a todo este negocio millonario. Y aunque parezca que todo esto es el tema de la semana, una conversación ya caduca que en dos días desaparecerá del imaginario, lo cierto es que hace tiempo que se empieza a notar un hartazgo que parece haber llegado al punto final de cocción. En las últimas semanas se han sucedido varias polémicas en el mundo de las redes sociales que dan lugar a este momento tan específico. Vamos a repasarlos. El pasado 25 de julio se celebraba la Velada de Ibai Llanos , un evento que si bien causaba fervor en sus primeras ediciones empieza a mostrar signos de agotamiento. Marta Díaz, creadora de contenido de 25 años que incluso tiene una docuserie en Prime Video y más de 4 millones de seguidores en Instagram era una de las que luchaba. Y en su presentación, momento para brillar y sorprender donde Plex, por ejemplo, sacó a su novia la 'Superestrella' Aitana, ella iba de la mano de su hermana, que se quitó la capucha en una especie de presentación oficial. En menos de un mes la joven, que acaba de cumplir la mayoría de edad, acumula ya casi medio millón de seguidores en Instagram. Es la tercera de la familia en saltar a la palestra, completando la dinastía de 'influencers' que pretende emular el éxito que las Pombo han conseguido tras una década de presencia digital. « La hermana de Marta Díaz acaba de completar su segundo día de trabajo … Dentro de unos días vídeo comprando su primer coche, Inés García ya tiene competencia, Lamine Yamal ya la está esperando para la Euro 2028. Va tan rápido que para la semana ya anuncia su mansión», decía un usuario de redes sociales, crítico con este movimiento. El malestar iba en aumento cuando otra participante de la velada, Roro , se convirtió en la protagonista de su propia polémica. Tras haber causado ya malestar por su exigencia de luchar con un casco duro para proteger su nariz, empezaron a salir capturas en redes sociales donde insultaba a diferentes nacionalidades de Latinoamérica. Más aún cuando una usuaria empezó a publicar una serie de vídeos donde mostraba cómo —supuestamente— la creadora española había copiado todo su contenido y su estilo con sus vídeos de «hoy a Pablo le apetecía...». Frase que, por cierto, ella niega haber dicho nunca, asegurando que es un 'efecto Mandela'. Roro empezó a perder seguidores a velocidad de crucero y se ha mantenido alejada de las redes en las últimas semanas, habiendo subido hace apenas unas horas su primer 'story' donde aparece con su novio, Pablo, aparentemente ajena a todo. En este tiempo de silencio otros creadores de contenido se subían a sus propias polémicas. Lucía Sánchez , exconcursante de 'La isla de las tentaciones' que tiene más de 885.000 seguidores, publicaba un vídeo hablando de una experiencia personal y generalizando que en España «somos unos flojos» y la gente «no quiere trabajar». Todo por un trabajador en su pueblo que supuestamente vivía con una pensión por orfandad. Volaron los puñales , acusándola a ella que ha salido en 'realities' exponiendo su vida personal para ganar dinero y que vive de crear contenido en redes sociales de ser la que no trabaja. Poco a poco el hartazgo del público alcanzaba nuevas cotas. La gota que ha colmado el vaso han sido los vídeos de Carlos García (conocido como 'Carliyo el nervio' en redes sociales) y su pareja, Natalia Palacios . El primero aseguraba que a nadie le importaba el eclipse y que se le había dado tanto bombo a modo de «cortina de humo». Pero en respuesta a este reclamo un usuario respondía: «Irse a otro país casi 2 meses dejando a tu novia recién embarazada por algo que pasa cada 4 años, justificadísimo. Irse con la familia a un monte 2 horillas a ver un fenómeno astronómico que lleva más de un siglo sin pasar, sois borregos hacen con vosotros lo que quieren». Natalia Palacios, la mujer de Carlos, contestaba entonces muy enfadada y gritando en un vídeo grabado en su coche. «Una pregunta, ¿a ver si al final me vais a poner, a una embarazada, al nivel de una inútil de manual? O, mejor dicho, ¿a ver si me vais a hacer la asquerosidad y la guarrada, que dan ganas de vomitar, de usar a una mujer embarazada y a la niña para tener una excusa para meteros con un notas?», reclamaba ella. Los comentarios de esa publicación se han lanzado no solo contra Natalia —que además llega a asegurar en su vídeo que no existe la baja por maternidad, algo totalmente falso— sino con todo el ecosistema que se mueve a su alrededor. Aquí es donde empieza lo que algunos han llamado 'funa a los influencers' o 'caída de los influencers', y del que parece que hasta el apuntador se ha pronunciado en los últimos días. «Es verdad que a veces la gente la caga, yo incluida, y dice barbaridades, pero que eso vaya a ser el fin de los 'influencers', te digo yo a ti que no. Al contrario, no hay nada que le guste más a la gente que poder linchar a otra persona », decía por ejemplo Fabiana Sevillano, que tiene más de un millón de seguidores y es considerada como una de las referencias de las nuevas generaciones. Otra creadora de contenido, Abby, decía que «nadie va a caer» porque «la gente que se queja nunca fue el target de ese contenido». Por lo tanto, todo parece indicar que esta caída realmente no lo será tanto. Por el momento otros creadores más establecidos como María Pombo o Dulceida ni se han pronunciado al respecto, y tampoco se ha visto grandes fluctuaciones en el grueso de los seguidores de estos 'infñuencers', con la excepción de Roro. El tiempo dirá.