Estuve probando un par de semanas un Changan Deepal S05 AWD Max eléctrico, así que tuve ocasión de comprobar en primera persona, nivel novato, cómo es eso de recargar un coche eléctrico a día de hoy. Ahí va mi experiencia.TL;DR: Si te lo tomas como aventurilla tecnológica y de optimización es entretenido. Si conduces angustiado por la ansiedad de la recarga o las prisas, acabarás pagando lo mismo que con un coche de gasolina, y teniendo una experiencia miserable.Más puntos de recarga, más opcionesPuede que hace años recargar un coche eléctrico, un Tesla, Renault, Nissan o lo que fuera, resultara una auténtica odisea propia de Ulises. Pocos puntos de recarga, muchas limitaciones. Pero a medida que los puntos de recarga públicos han ido creciendo, el efecto red los ha vuelto cada vez más útiles y, a los coches que dependen de ellos, los ha vuelto más prácticos.Hace tiempo que defiendo (sin ser usuario) que hoy en día ya no es un problema recargar si vives en un núcleo urbano medianamente grande, y que sale mucho más barato que la gasolina, de modo que un coche 100% eléctrico puede ser una buena opción. Si además se le suma el hecho de poder recargarlo en casa (porque tengas plaza de garaje propia), donde el coste es muchísimo menor, mejor que mejor.Con el Deepal S05 mi desventaja ha sido que no podía recargarlo en casa, porque no tenía un punto de carga como tal, ni tampoco el cargador portátil Tipo 2–Schuko para enchufarlo a la pared. Para un propietario no es problema; se venden en cualquier lado por unos 100-200 euros. Con eso puedes recargar a 2,3 kW en cualquier enchufe, que no es mucho, pero funciona. Dejándolo una noche (8h) consigues añadir unos 100 km de autonomía (el 25% de batería) y en 30h puedes tenerlo cargado al 100% (445 km teóricos WLTP para el Deepal S05; 300-350 km para carretera). Eso es unos 8 euros por carga completa, que no está nada mal. (El precio variará según tu tarifa y las guerras en el Golfo Pérsico.)En mi caso tuve que ir buscando puntos de recarga en ciudad y carretera, y encontré de todo, además de aprender un montón sobre potencias, tipos de enchufes, kW, kWh, V, A, AC y DC, apps de rutas, mapas de navegación y… situaciones inverosímiles. Algo que resulta ciertamente un poco geek o incluso propio de los apasionados de los coches, pero que entiendo «tire pa’ tras» a quien simplemente usa el coche para ir de un sitio a otro y no quiera problemas.De la «imprecisa autonomía» a la «ansiedad de la recarga»El primer problema que experimenté fue la imprecisa autonomía (personalmente prefiero llamarla optimistamente falsa autonomía) que tienen estos vehículos, algo que ya había oído a otros usuarios.La situación se ejemplifica así: Te vas de viaje a 400 km. El indicador del panel del coche te dice que tienes batería suficiente para 450 km. Ruedas por carretera y a los 100 km miras de nuevo: tienes todavía 325 km de autonomía. Pero 325+100 = 425… ¿Dónde están los 25 km que faltan? Desaparecieron. Sigues circulando otros 100 km, haciendo cálculos sobre dónde recargar y con cuanta batería llegarás. Pasa el tiempo. Tras 125 km, miras el indicador y ¡te quedan 160 km de autonomía! Otros 40 km que se han esfumado. Viendo el panorama, intentas llegar a un punto de carga a 90 km, pero ves cómo en vez de llegar con 70 km de autonomía de sobra sólo vas a llegar con 60, 55, 50, 40, 30… Cuando llegas, suspiras: ¡salvado! En realidad has recorrido 100 + 125 + 90 = 315 km y suerte que te quedan otros 30 por si las emergencias. Recargas otra vez, aprovechando para comer, y finalmente llegas. Pero los 450 km originales que esperabas hacer quedaron muy lejos.El resumen de lo sucedido se expresa así:450 km WLTP ≠ 450 km en carreteraEl WLTP es la forma estándar en que los fabricantes calculan la equivalencia batería → km de autonomía en condiciones estándar de conducción. Son pruebas de laboratorio, con ciclos de rodaje de unos 30 minutos a distintas velocidades, que promedian 46,5 km/h, con un pico de 131,3 km/h, repetidos hasta que se agota la batería. Ese es el llamado consumo homologado y como he explicado no se corresponde con el consumo real, ni mucho menos con el consumo en carretera.Los fabricantes dicen que hay muchos factores que influyen en el fenómeno de que los km reales no sean los homologados. Lo explican con la frase «la autonomía puede disminuir más rápido que los kilómetros recorridos». Entre ellos la velocidad a la que se circule, la aerodinámica, la temperatura exterior, la orografía, el estilo de conducción, el uso del aire acondicionado (o la calefacción), la carga total del coche, el estado de los neumáticos…A mi lo que me parece raro por no decir mosqueante es que el valor de la autonomía no se actualice teniendo todo esto en cuenta, dado que la mayoría están en el ordenador de a bordo (tipo de carretera, velocidad máxima, velocidad real, temperatura, orografía, uso de la calefacción o el aire acondicionado, etc.) Es como si calcular solo a partir del valor WLTP fuera algo inmutable y no sea mejor las consideraciones prácticas del MundoReal™. Es como si para calcular Madrid-Valencia el ordenador sabelotodo de a bordo calculara que vas a hacerlo a 46,5 km/h en vez de a 100 ó 120 km/h por la autopista que está en la ruta que te ha propuesto. Ridículo.¿Qué provoca esto? Que el valor de la autonomía no sea fiable en cuanto te sales del «ciclo estándar» y que por tanto nadie confíe en que vayan a alcanzarse las distancias indicadas con la batería restante.Seguir leyendo: Cómo es la experiencia de recargar un coche eléctrico en 2026# Enlace permanente